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Diana Peñuela y su camino al World Tour

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Por: Natalia Santamaría
@nsantam

El 12 de noviembre de 2015, el equipo femenino del United Health Care (UHC) anunció la nómina para el 2016. En la lista estaba Diana Peñuela. Una colombiana va a estar en uno de los equipos con invitación a las carreras del primer WT femenino en la historia. En esta entrevista Diana nos cuenta cómo llegó al ciclismo y lo que viene para ella en esta nueva etapa.

Según entiendo en el 2010, una lesión de tobillo cuando practicabas patinaje recreativo, te conectó con la bicicleta ¿Cuándo empezaste a competir en ciclismo?

Si, en efecto una lesión en los tobillos me cambió los patines por la bicicleta. Yo comencé con una bicicleta de montaña (todoterreno) y con un grupo que salía los fines de semana por caminos destapados. Después me uní al Club Rueda Libre, tal vez el club de ciclismo más grande que hay en Manizales, de ahí han salido muchos de los duros del downhill actualmente como Marcelo Gutiérrez, y ellos me empezaron a motivar para que compitiera en ciclimontañismo. Yo tenía 23 años, apenas estaba iniciando y en las competencias tenía a Angela Parra, Viviana Amaya, las duras de Colombia en esa época porque no había categoría para novatas o recreativas. En mis primeras carreras, durante la primera vuelta ya iba “lapeada”, cuando llegaba a la meta ya estaban bajando los dummies, ya habían premiado y la gente se estaba empezando a preguntar si me había perdido o si algo me había pasado. Terminaba súper lejos. Pero igual yo seguía motivada, entonces los del club me dijeron que tenía que mejorar la preparación y empezar a hacer fondo, para tratar de ir con ellas y que no me dejaran botada desde la primera vuelta. Y ahí fue cuando compré mi primera bicicleta de ruta. En esa época yo trabajaba como diseñadora gráfica entonces tenía como poder conseguirme las cosas, era difícil pero no imposible. A la semana de haber comprado la bici de ruta corrí el Clásico El Colombiano, me gané las metas volantes y el circuito del último día. Le gané a varias de las ciclomontañistas que siempre me sacaban vueltas. Ahí dije, ésto es lo mío.

¿Cómo empezó la transición de ciclista recreativa a ciclista profesional?

Todo empezó con los Panamericanos de Ciclomontañismo en Chía, yo me preparé y fui a tratar de cazar puntos para Colombia, yo sabía que en la pelea de un podio no me iba a meter. Pero yo tenía el ojo en la Clásica de Anapoima, entonces pedí apoyo por todos lados, les decía que quería correr ruta y que sabía que me podía ir bien, pero me decían que si no me iba bien en el ciclimontañismo, qué iba a ir a hacer por allá a perder el tiempo. Entonces rompí la alcancía y me fui para Anapoima. Esa fue la primera carrera con las ruteras a nivel nacional. Ahí me gané las camisetas de puntos, montaña y embalajes. Y el circuito del último día. Esos resultados me pusieron a pensar y a poner mi vida en perspectiva. Yo trabajaba como diseñadora gráfica en una agencia de publicidad y ni siquiera me pagaban un mínimo, porque me decían que como era tan jóven necesitaba más experiencia. Pero las jornadas eran largas, estresantes y me tocaba sudarla para poderle sacar tiempo a la bicicleta. Entonces puse mi vida en una balanza, la decisión era quedarme trabajando toda la vida por menos de un mínimo, o jugármela como ciclista profesional.

Diana en los Panamericanos de Cota. Foto tomada de Instagram @josepachecom

Diana en los Panamericanos de Cota. Foto tomada de Instagram @josepachecom

Conseguir apoyo en Colombia para ser ciclista profesional es particularmente difícil para las mujeres ¿Cómo conseguiste equipo? ¿Cuándo renunciaste a tu trabajo?

En Anapoima conocí a Ana Sanabria y resultó que la ESSA de Santander quería apoyar un equipo de mujeres y me preguntaron si quería participar. Yo dije que claro, de una. Me dio mucha emoción tener equipo en mi primera carrera y ese fue el detonante. Cuando volví de Anapoima renuncié a mi trabajo en la agencia de publicidad. Decidí ir por el sueño que tenía desde chiquita: ser deportista de alto rendimiento. Un sueño al que no le pude empezar a trabajar más jóven porque mi mamá es mamá soltera entonces no me podía ayudar en forma. Yo practiqué tenis hasta que se me rompió la raqueta, patinaje hasta que se me acabaron los patines, siempre el impulso me llegó hasta que necesitaba dinero para poder comprar material.

Del 2011 al 2014 Diana formó parte de varios seleccionados nacionales para Panamericanos, Suramericanos y Mundiales, y compitió con el ESSA-Formesan, el ESSA-EPM y el Specialized Colombia Indeportes Boyacá. Infortunadamente ninguno de esos equipos tuvo continuidad. Ella piensa que las principales causas fueron lo poco que se cree en el ciclismo femenino y la falta de patrocinio. Decidan ustedes qué fue primero, el huevo o la gallina.

Adelantemos la película y cuéntame cómo fue que terminaste corriendo con el Dallas Racing éste año (2015).

Como el 2015 era año de Juegos Nacionales ninguna liga me recibió en su equipo, ellos no iban a gastar recursos preparando una corredora que le diera medalla a otro departamento. Me veían más como una amenaza que como alguien que les podía servir en el equipo. Entonces al final del 2014 me quedé sin equipo y empecé a tratar de contactar gente tratando de conseguir algo. Uno de ellos me dijo que mirara la página del USA Cycling (la federación de ciclismo en USA), que ahí tenían un directorio público con la información de contacto de los equipos en Estados Unidos y me animó a que les enviara mi hoja de vida. Así lo hice. No tenía nada que perder. De todos los e-mails que mandé, el único que me respondió fue el Dallas Racing (http://www.dallasracing.org/). Ellos me dijeron que viendo mi currículo no tenían como pagarle a una corredora como yo, y estaban asombrados de que estuviera buscando equipo. Ellos me ofrecieron soporte con inscripción a carreras, un lugar donde vivir y ayudas con algunos gastos de viaje. Yo lo único que sabía de éste equipo era que había visto ciclistas de Puerto Rico corriendo con ellos, pero de resto yo no conocía nadie. Decidí llenarme de positivismo y arrancar.

Diana en el Hotter n Hell Hundred Criterium, Wichita Falls, Texas). Foto: Richard Cleaver

Diana en el Hotter n Hell Hundred Criterium, Wichita Falls, Texas). Foto: Richard Cleaver

¿Cómo armaste tu calendario?

Inicialmente yo iba a correr la Joe Martin Stage Race (UCI 2.2) en Abril y me devolvía a Colombia a tratar de clasificarme a los Panamericanos de ruta en México. Sin embargo cuando terminé Joe Martin, llamando y preguntando, me enteré que habían decidido que no había presupuesto y que no iban a llevar mujeres a ese campeonato. Entonces cancelé el tiquete de avión de regreso y decidí quedarme compitiendo en Estados Unidos.

¿Cómo hiciste entonces para financiarte?

Apúntandole a ganar en los crits (criteriums) y en carreras con equipos grandes con trenes de embalaje fuertes, peleando los sprints intermedios. Con eso podía recoger dinero para poder quedarme y seguir corriendo.

¿Por qué decidiste buscar en Estados Unidos y no en Europa?

Es que en Europa uno oye historias de como explotan a las ciclistas en algunos equipos, como que no hay claridad y transparencia en lo que se espera y uno termina comiendo de la que sabemos. En Estados Unidos mi temor con eso era muchísimo menor, me parecía que allá los compromisos de parte y parte eran más claros.

En una entrevista con Bicycling Magazine en febrero de 2014, Carmen Small habló de su breve paso por el Michela Fanini en el 2009, una temporada que debía haber durado un año solo duró meses. Al parecer algunos “deberes” de las ciclistas incluían cocinarle el almuerzo al director técnico después de llegar de entrenar y lavarle la ropa al staff. (Entrevista completa aquí).

Según entiendo en el 2015 tu combinaste competencias de ruta en USA y de ciclomontañismo en Colombia, y uno de tus objetivos era ir a los Panamericanos en Toronto. Y allá ibas a estar, pero te bajaron de la selección por una lesión a pesar de que tenías visto bueno de tu médico para competir ¿Qué fue lo que pasó?

Yo llegué de Dallas faltando tres semanas para el viaje a Canadá, quería descansar de correr crits, enfocarme un poquito en montaña, hacer preparación en altura y llegar bien a Toronto. A la semana de haber llegado me llamaron de la comisión diciéndome que tenía que ir a la válida del campeonato nacional de ciclomontañismo en Pasto. Mi primera reacción fue recordarles que venía de correr dos meses a nivel del mar, y que me estaban mandando a Pasto que está a más de 2,500 metros, les dije que iba a hacer el oso porque no iba a poder rendir. Me dijeron que eso no importaba, que tenía que hacer presencia. Entonces arranqué para allá, me fue bien en la prueba de relevos y también iba bien en la de cross country, pero cometí un error en una bajada, de esos en que uno dice como me vengo a caer acá, y me partí la clavícula. Pero fue una fractura sin desplazamiento que no requería de operación, si no de reposo. Sin embargo yo llamé a mi ortopedista a ver si con cirugía podía estar lista para Toronto. Al regreso a Manizales me operaron, al siguiente día ya estaba en el rodillo, y a los 3 días ya estaba entrenando normal. De hecho, bajé en la bicicleta de montaña a ver los nacionales de BMX y allá estába la comisión de ciclomontañismo y la federación y vieron que estaba bien. Yo hablé con ellos y les mandé el reporte médico en donde decía que estaba en condiciones de competir, y que solo había perdido un día de entrenamiento. Ahí me dijeron que esa lesión no era problema, porque además yo iba para la ruta y esa competencia estaba a más de tres semanas.

Diana en el Hotter n Hell Hundred Criterium, Wichita Falls, Texas). Foto: Richard Cleaver

Diana en el Hotter n Hell Hundred Criterium, Wichita Falls, Texas). Foto: Richard Cleaver

No entiendo. Al parecer la lesión no era problema, el ortopedista dijo que podías competir, tu estabas entrenando normal ¿por qué no llegaste a Toronto?

Pues yo empecé a llamar a la federación a preguntar por lo mío, y primero no me decían nada, luego me decían que parecía que el comité olímpico no me iba a dejar correr así. Entonces llamé al comité olímpico y allá me decían que ellos no habían decidido nada, que no sabían de qué estaba hablando. A mí me pareció todo muy raro, nadie me decía si tenía o no cupo, si me habían bajado, yo no sabía qué hacer. En el último momento logré conseguirme el teléfono de Andrés Duque en Coldeportes, hablé con él y me dijo que le daba mucha pena conmigo, pero que al siguiente día de la fractura ya habían pasado mi reemplazo y ya les habían dicho que yo no iba a correr.

No, pero cómo fue esa vaina…

Nunca me dijeron, el entrenador no me decía, la federación no me decía, nadie me decía nada. Nadie me daba la cara, nadie era capaz de decirme de frente que no querían que corriera así. Ellos sabían que yo estaba en condiciones. Entonces en el desespero llamé a Julián Velázquez que era el de la pista, le dije que me querían bajar y que por favor me ayudara a recuperar mi cupo. Pero no hubo nada que hacer. Resultó que desde el primer día me habían quitado el cupo.

Si yo quedé triste oyendo la historia, no me imagino el golpe moral que fue para ti.

Fue muy duro. Una semana después de la carrera de ruta en Toronto, corrí el Tour de Utah y quedé décima en la general. Sin equipo y compitiendo con los equipos más duros de Estados Unidos. Pude comprobar que yo sí estaba en condiciones de haber ido a los Panamericanos.

La selección femenina para la competencia de ruta en Toronto 2015 estuvo conformada por Yenny Colmenares, Camila Valbuena y Maria Luisa Calle. Después de la competencia de persecución por equipos, Calle dio positivo por GHRP2 y fue removida de todas las competencias, de manera que no llegó a estar en la línea de partida de la carrera de ruta.

Pasemos a temas más alegres ¿Cómo se concretó tu paso al UHC?

Fue lo más emotivo del mundo, cada vez que me acuerdo de ese momento me cuesta contener la emoción. Después de la carrera en Richmond, al salir de la sala de prensa, me estaba esperando una amiga con la que había corrido el Gateway Cup en St. Louis (Missouri), esa fue mi última carrera antes de los mundiales. Ella me felicitó, me dijo que había hecho un buen trabajo y luego me dijo que el UHC me estaba buscando, que ella le había dado mi número de teléfono a la manager del equipo femenino, que estuviera pendiente. Yo no lo podía creer y me puse a llorar (risas). Después de unos minutos entró la llamada del UHC.

Rachel Heal es la directora del equipo femenino del UHC. En la Milán-San Remo del 2014 pasó a la historia como la primera mujer en dirigir un equipo masculino desde la silla del copiloto en una carrera WT. Después estaría al volante en el segundo carro del UHC en la Coppi e Bartali, sorprendiendo a más de uno en el camino.

¿Qué vino después del aló en esa llamada?

Ella me dijo, Diana necesitamos hablar, no sé cuáles sean tus planes para el próximo año, nosotros estamos muy interesados en ti y quisiéramos hablar contigo acerca de un contrato para el próximo año. Yo me puse a llorar, yo gritaba de la emoción. En Richmond no gané una medalla, pero me gané un contrato con uno de los mejores equipos femeninos de ciclismo del mundo. Yo no lo podía creer.

La reunión con ellos me puso en perspectiva el trato en Colombia. Lastimosamente, siempre que lo seleccionan a uno para algo en Colombia, lo hacen sentir como si le estuvieran haciendo un favor, no como si uno no se hubiera ganado ese cupo con su trabajo. Además que todo hay que rogarlo. Por ejemplo, a mí no me querían llevar a Richmond, a mí me tocó pelear ese puesto y pagar mi pasaje. Yo les decía y les insistía que había estado corriendo en Estados Unidos, que conocía el circuito, que podía hacer buen papel, que no dejaran perder ese cupo porque teníamos tres y sólo iban a llevar a dos ciclistas, que por favor me inscribieran. Yo les dije que yo me pagaba mi pasaje, y finalmente lo logré. Fue muy frustrante porque yo le mandaba los resultados de las carreras al seleccionador nacional, describiéndole los trazados y nunca recibí respuesta. Entonces pasar de eso a que alguien esté interesado en ti porque te han mirado durante el todo el año, han visto tu esfuerzo, te han visto correr y piensan que serías una muy buena adición para tremendo equipo, da mucha emoción.

Tengo que hacerte una pregunta un poco aburridora, si no quieres hablar al respecto estás en toda libertad de no responderme. Este año tuvimos tres positivos de ciclistas colombianas en los Panamericanos, la Vuelta a Costa Rica y el GFNY ¿En algún momento salió el tema en la conversación con el UHC?

No. No salió y hasta el momento no ha salido. Yo soy consciente que esa marca la llevamos, pero afortunadamente los gringos son súper radicales con eso y hacen mucha prueba antidoping. Uno entra a una prueba antidoping en USA y tiene que declarar cuántos miligramos de Gatorade se tomó, de qué sabor, cuántos geles se chupó, qué desayunó, que almorzó, todo hay que decirlo. Yo estoy muy tranquila, lo que he hecho lo he logrado a punta de entrenamiento y disciplina, pero si me da tristeza que la fama pueda dañarnos posibilidades a las ciclistas colombianas. Yo tengo claros mis principios y mis valores, y mi entrenador con mi grupo de trabajo en Manizales siempre han sido muy juiciosos y comprometidos con el juego limpio. Además, como yo empecé tarde con el ciclismo, ya teniendo una carrera profesional, sé que si no es ciclismo es otra cosa, sé que tengo mi carrera.

¿Ya sabes cuál va a ser tu calendario en el 2016?

Por el momento sé que voy a empezar temporada con el Tour de San Luis, pero de ahí en adelante no sé más.

¿Qué tipo de carreras te favorecen? ¿Cuál crees que va a ser tu papel en el UHC?

Yo soy fuerte en crits y en carreras de un día. Creo que tengo buen embalaje, pero como nunca he tenido la oportunidad de ir en un tren para lanzarme y medirme cabeza a cabeza con una embaladora fuerte como Coryn Rivera, no sé a ciencia cierta cuál es mi nivel. Yo me imagino que empezaré siendo parte del tren azul para Coryn, y ver después si puedo ser yo la que embale. También me siento fuerte en la media montaña. No soy fuerte en la alta montaña, no soy la última, sería el colmo que siendo de Manizales me colgara, pero no es mi fuerte. Lo mío es más potencia y explosividad.

Tradicionalmente el UHC ha corrido buen porcentaje de su calendario en el continente americano, sin embargo de acuerdo con el comunicado de prensa del equipo, en el 2016 el equipo busca aumentar su participación en carreras europeas, algo que será clave para mantener el status WT. De la nómina del 2015, en el 2016 el UHC conserva a varias de sus corredoras importantes, Coryn Rivera (una de las embaladoras más fuertes del pelotón femenino actual), Linda Villumsen (campeona mundial de CRI) y Katie Hall (ganó la camiseta de montaña en el Tour de San Luis) continuarán en el tren azul. Las bajas más importantes son Hannah Barnes y Alexis Ryan que correrán con el Canyon-SRAM. Con Diana llegan Iris Slappendel del Bigla (trae su experiencia de 12 años como ciclista profesional, fue campeona nacional de ruta de los Paises Bajos en el 2014), Annie Ewart del Optum (especialista en contrareloj), Hayley Simmonds (campeona nacional de CRI de Gran Bretaña) y Shawn Morelli (campeona paralímpica de ruta en el 2014).

¿Cuáles son los siguientes objetivos?

Pues es algo en lo que tengo el ojo puesto, junto con mi entrenador, desde hace cuatro años: los Olímpicos. Sin importar que tan remota sea la posibilidad de ir, hace cuatro años tomamos la decisión de hacer preparación para a estar en un nivel merecedor de ir. Lo que he hecho para poder competir en Panamericanos, Suramericanos, Bolivarianos y los dos últimos Mundiales, a los que para ir me tocó pagarme mis tiquetes, ha sido para eso. Este año con el UHC voy a tener la oportunidad de competir en carreras UCI que dan los puntos que se necesitan. Entonces quiero ganar puntos UCI con y para el UHC, y ver si logramos un cupo en la competencia de ruta femenina en Río para Colombia. El otro objetivo es trabajar duro para que al final del 2016 pueda renovar mi contrato con el UHC.

Desde 1984, año en que la carrera femenina de ruta fue incluida en los Juegos Olímpicos, Colombia ha participado una vez. En Atlanta 96 Maritza Corredor participó en la prueba de ruta y en la CRI (el estreno de esa competencia en los Olímpicos); infortunadamente se tuvo que retirar de la carrera de ruta por una caída y problemas mecánicos y en la CRI ocupó el último lugar.

Para cerrar, supongamos que tienes el poder de crear tres reglamentos que la federación de ciclismo colombiano tiene que cumplir. Por ejemplo, que todos los años se tiene que correr la Copa Colombia de Ciclismo de Ruta Femenino, donde cada liga organiza una carrera femenina de un día, de acuerdo a normativa UCI ¿Cuáles serían tus propuestas?

  • El primero sería que cada equipo profesional masculino de ruta, tiene que apoyar al menos a cuatro mujeres élite o en juveniles.
  • El segundo sería que todos los entrenadores de las ligas deben tener la formación técnica necesaria para ejercer su labor y deben pasar un examen.
  • Y el tercero, sería que a los dirigentes deportivos entre presidentes de ligas y presidente de federación, les midieran el desempeño teniendo como objetivo el bienestar de los ciclistas, por ejemplo que midieran el apoyo a procesos de formación como parte de la gestión de un dirigente, y no en mojadas de prensa y reconocimientos de la UCI. Necesitamos alinear los incentivos de los dirigentes con los procesos deportivos de los ciclistas.

Quisiera finalizar contándoles, que en ningún momento noté resentimiento o rabia en la voz de Diana cuando hablaba de sus interacciones con nuestros dirigentes deportivos, o cuando me decía que después de haber tenido un buena temporada en el 2014 logrando medallas en Suramericanos y Bolivarianos y quedando de subcampeona nacional, nadie la quería apoyar. Lo único adicional al acento manizalita en su voz, es una determinación inquebrantable.

Más de Diana

  • Comida favorita fuera de temporada: los fríjoles con chicharrón de la abuelita. Algo que disfruta una sola vez al año.
  • La música que escuchó en la última sesión de rodillos: Muse (y también fue al concierto en Bogotá).
  • La parte favorita de los entrenamientos: los estiramientos.
  • El entrenamiento que más ha disfrutado en la bici de ruta: la salida que hizo en Utah después de correr ese Tour. Se enamoró de los paisajes de Utah.
  • La salida que más le gusta en la bici de montaña: subir al Nevado desde Manizales por La Gruta.
  • Por cuánto tiempo se guardó el secreto del contrato con el UHC: dos meses, el contrato lo firmó a los dos días de haber hablado con ellos.
  • Tip para las ciclistas principiantes: díganle no a los sillines grandes y acolchonados. Busquen asesoría y compren un sillín del tamaño y dureza adecuados, ese punto de contacto con la bicicleta es clave.