Blog de ciclismo colombiano | La Ruta del Escarabajo
Síganos en redes sociales

Análisis del doblete Giro – Tour de Nairo. Entrevista a Jenaro Leguízamo

Nairo+Quintana+

Por Andrés Felipe Escovar – @eskrraga

El ciclismo se nutre de especulaciones urdidas por especialistas y aficionados. Es tan importante la lectura que se debe realizar a los gestos, las palabras y silencios de los competidores que la mentira, al igual que las ayudas tecnológicas, tienen un margen de aceptación y forman parte del juego. Por ello, las carreras no empiezan ni terminan en las carreteras. En estos días de resaca del tour, en Colombia se ha pasado de la exaltación por el subcampeonato de Urán a la diseminación de versiones en torno al rendimiento de Quintana quien, pese a todo, sigue ocupando un lugar similar al de los próceres en el imaginario colombiano.

Es por esa erección de héroe intocable que se corre el riesgo de monumentalizar a un deportista. Esto implica la carencia de una perspectiva crítica y la conversión de la efigie de Quintana en una pieza museística que puede culminar depositada en una vitrina o convertida en un souvenir más de la “identidad colombiana”, lo cual sería lo más dañino para el propio atleta pues, en estos casos, su escucha debe estar abierta a diferentes posiciones que lo hagan mejorar. Por ello, no sobra consultar a aquellos estudiosos que no se limitan a asimilar a los ciclistas como unos superhéroes sino como unos humanos con ciertas ventajas físicas.

(Leer Entrevista de 2013 : ¿Quién es Jenaro Leguízamo Herrera?)

Jenaro Leguízamo es uno de los grandes directores técnicos y científicos del deporte del país; durante su gestión y con su estrategia se obtuvo la medalla de plata, alcanzada por Urán, en la prueba en línea de los juegos olímpicos de Londres. En esta ocasión lo hemos buscado para que nos exponga su perspectiva, desde una óptica que traspase las sensaciones o elucubraciones y se base en criterios de orden científico, sobre el doblete no muy feliz del escalador colombiano. Esto fue lo que nos dijo:

¿Cuáles cree que fueron los argumentos técnicos y científicos para decidir que Quintana hiciera el doblete giro-tour?

Se basaron en el hecho de que el año pasado les fue bien con el doblete tour-vuelta; Nairo había llegado supercompensado a España y por ello pensaron que iba a estar muy bien en el tour.

Sé que ellos (Movistar) han estado utilizando la variabilidad de la frecuencia cardiaca como un indicador del estado de fatiga. Esta consiste en analizar el ritmo cardiaco pero no sobre cuántas pulsaciones tiene por minuto el atleta sino cuán acíclicas son las pulsaciones, es decir, estas no tienen que ser de una por segundo sino que, en la medida que son más irregulares, se muestra menor fatiga y mejor estado de forma. Con base en eso, muy seguramente, tomaron la decisión.

Pese a todos esos trabajos, Quintana no logró el propósito que se estableció en un comienzo, ¿en dónde residió el error?

En el Giro se logró un segundo puesto aunque se aspiraba a ganar; no se puede hablar de fracaso porque Nairo perdió con un Doumolin de una clase excelsa. Ahora bien, el error pudo residir en no haberlo dejado venir a Colombia después de la competencia en Italia para hacer altitud y descansar quince días en casa; los colombianos tenemos una ventaja fisiológica y se decidió renunciar a ella dejándolo en Europa; por lo tanto, llegó al tour sin ese valor agregado.  Cuando Quintana va y viene tiene un mejor desempeño; después de tres semanas en Europa a nivel del mar, las adaptaciones se pierden y todo lo que uno tiene a nivel hematológico desciende de forma considerable.

Hubo casos, como el de Landa, en el que hubo un mejor rendimiento pese a que también realizaron el doblete giro-tour, ¿por qué?

El error no estuvo en haber pensado en hacer las dos carreras sino en que Nairo corrió antes del giro a ganar y es muy difícil mantener una forma ideal durante cinco meses… eso no se ha visto nunca. Hubiera podido esperar a llegar a muy buena forma al Giro, como llegó, aunque seguramente faltándole un poco y, luego, haber hecho un ciclo de descarga para estar en buena forma en el tour.

¿Qué conclusiones se pueden sacar de esta experiencia?

Cada vez es más difícil apostar por esos retos; pienso que hace años se podían intentar todas estas cosas porque había posibilidades de solucionar los errores metodológicos de alguna otra manera. Hoy en día, cuando todo está controlado y el ciclismo internacional es tan limpio, hay que cuidar cada recurso y hay que ser metódico para alcanzar los picos en el momento indicado y, por lo tanto, los errores se pagan caro: si me equivoco con la planificación de las cargas poniendo más volumen (kilómetros a recorrer) o intensidad (dureza de los recorridos), hay efectos a nivel fisiológico, por ejemplo, redunda en  el ritmo cardiaco, en los índices de daño musculas y en diferentes indicadores bioquímicos que demuestran si hay sobrecarga o sobrentrenamiento.

La principal enseñanza es que, si uno quiere apostar a esto, tiene que apoyarse en la ciencia y la academia y no dejar nada a las sensaciones. Cuando se piensa en estos retos hay que ponerle todas las matemáticas y las estadísticas posibles y acercarse lo más posible a la ciencia exacta, aunque no del todo porque la preparación deportiva es un arte; la potencia y la frecuencia cardiaca, por ejemplo, son datos que ayudan a que el entrenamiento deportivo sea, cada vez menos, un acto del azar.

También quiero agregar que es posible que Nairo esté necesitando una regeneración. En los principios de entrenamiento deportivo está presente el de la regeneración periódica, el cual consiste en que cada equis tiempo el cuerpo del atleta necesita restaurarse de toda la agresión que se le ha causado durante dos, tres cuatro o cinco años consecutivos; el cuerpo pone un bloqueo, un sistema de defensa que dice “no doy más” para así preservar la salud.

A algunos ciclistas les ha tocado vivir ese principio a la fuerza porque les pasó un accidente y debieron parar unos meses  pero hay otros, sobretodo los de alto nivel que no se han caído, que deben cumplir con sus patrocinadores y el cuerpo deja de dar lo que siempre ha dado y se bloquea. Lo ideal es que uno sea inteligente para hallar ese punto como corredor y los directores y preparadores lo sepan y den seis meses sabáticos, no de para sino de tranquililidad; es decir, que el ciclista corra con lo que pueda, sin apuros pues se le da una espera.

Esto que planteo es solo una hipótesis, no es un juicio absoluto aunque, siendo consecuente con las palabras de Unzúe, a quien admiro y respeto, es muy posible que esta sea la situación por la que actualmente atraviesa Quintana porque ha venido pasando desde el tour del año pasado y más aún en este. Valdría la pena que, quienes lo asesoran, analicen esta posibilidad y, si es así, que Nairo se tome seis meses de relax y el otro año, si se me permite el término, lo veremos reencauchado.

Muchas gracias, Jenaro, por sus apreciaciones.  Esperamos seguir contando con usted.

Igualmente, gracias a ustedes.