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El escalador de resistencia se dejó vencer del pancartero

Lucho-Hinault-Lemond

(Por Izoard)

Pancartero: Ciclista escalador que obtiene sus  victorias atacando
en la pancarta del último kilómetro, o después

 

El ciclismo en rondas por etapas, y sobre todo en las grandes rondas, es eminentemente una batalla de la gestión de los recursos. Cada ciclista cuenta con unos recursos los cuales debe tratar de gastar de tal forma que le permita obtener unos objetivos con base en lo que dispone, y lo que su equipo médico le ayuda o bien a conservar, o bien a recuperar. Durante 7, 10 o 21 días, el ciclista va llevando a cabo un desgaste físico, hormonal, calórico… y con base en su adaptación a ese ambiente hostil, va logrando metas.

Tradicionalmente, el escalador de toda la vida es un tipo de ciclista más adaptado a etapas montañosas. Eso quiere decir que cuenta con recursos óptimos para, por un lado andar en montaña, y por otro lado tener una gestión de recursos que se optimiza de forma considerable en este terreno. Resiste mejor ese terreno que otro. Y eso hace que pueda intensificar sus esfuerzos sobre ese ámbito, con el fin de que otros menos adaptados tengan que gastar una mayor cantidad de recursos en él.  El escalador debería buscar justo ahí que otros ciclistas GASTEN TODOS, o LA MAYOR PARTE de los recursos de los que disponen, ya que ni recuperan igual, ni resisten igual, porque no están adaptados a dicho campo.

El ciclista ligero pancartero, que yo consideraría “falso escalador”, es un tipo de ciclista que se adapta bien a un ritmo standard de carrera y de etapa de alta montaña, y a una estructura ordenada de sucesos en las etapas, y en la medida en la que se les permita no gastar recursos en escenarios riesgosos, cuenta con un buen ritmo a un puerto del final, además de una buena aceleración de 3-4 kms y un sprint en cuesta mortífero que les permite, si nadie pone remedio, por un lado pelear etapas de montaña, y por otro, debido a la falta de desgaste, recuperar para repetir la operación día tras día… con lo que aunque no sea un gran escalador, a ojos del profano parecerá no solo bueno, SINO DE LOS MEJORES.

Joaquim “Purito” Rodríguez ganando una etapa con final en alto con un fuerte ataque en el kilómetro final. Ejemplo de falso escalador / pancartero

 

El escalador de resistencia, en un momento dado se dejó llevar por la idea de que son en esos movimientos en los que puede optimizar sus resultados. Y en ese momento perdió por completo su peso específico en competición. Porque el tipo de escenario que busca un falso escalador es el tipo de escenario que ansía un ciclista completo (más rodador que escalador). Pero no debería ser el modelo que buscara el escalador de resistencia. Sin embargo lo hace. Evidentemente brilla, porque es escalador… el problema es que cree que está logrando lo mejor que puede lograr, a pesar de que esa idea está completamente equivocada.

Lo que ha provocado todo esto es que los sistemas de entrenamiento actuales busquen optimizar la gestión de recursos en base a ritmos controlados en las etapas de montaña con un esquema de sucesos arquetípico e inamovible con el fin de buscar un desenlace en el último puerto en el arco de 10-5km  a la cima en los movimientos con riesgo (da igual que luego haya descenso, las estrategias se planifican con base en el último puerto), y en el km final del puerto en los movimientos sin riesgo. Y repetir la operación de forma indefinida hasta terminar la prueba, porque eso permite optimizar los recursos de una gran parte de los corredores (que no son escaladores de resistencia), lo que les permite abarcar más calendario, correr más carreras a gran nivel durante un mayor número de años y prolongar sus trayectorias durante más años, porque la gestión de recursos es más sencilla: sus recursos duran más porque pueden gastar menos en carrera.


Un escalador de resistencia no tiene por qué adaptarse convenientemente a eso pero se ha dejado llevar por la corriente.

Por poner un ejemplo: El escalador de resistencia no tendría por qué optimizar sus prestaciones enfocándose en una subidas del puerto final al 100% tras un ritmo normal en los 70 kms anteriores, para finalizar en subidas violentas a trenno por encima de los 400 wattios, mientras que TODOS sus rivales sin el debido desgaste se adaptan mejor a este tipo de resoluciones.  Sin embargo lo hace, de tal modo los escaladores de resistencia desnaturalizan sus características, sin estimar que es quizás llevando al resto a su terreno la manera en que mayor rédito podrían obtener.

Se ha llegado en la actualidad a la terrible situación de que ya no se sabe si hay escaladores de resistencia. Porque los que por condiciones puedan serlo, no corren así: tratan de correr como los falsos escaladores y hombres completos, de tal modo que en la actualidad los escaladores corren como falsos escaladores y no podemos saber cuáles de ellos lo son y cuáles no lo son, porque no utilizan otra gestión de recursos en carrera que no sea la preestablecida por sus directores, que siguen como borregos los mantras establecidos.

¿Nairo es un escalador de resistencia? Con las actuales tácticas del equipo Movistar no es posible saberlo. Foto de MovisarTeam.com

Más allá de trazados o de recorridos, en el pelotón hay escaladores verdaderos que no están obteniendo mejores resultados porque están convencidos de que están corriendo como deben hacerlo para obtener lo mejor de sí mismos, y están siendo vencidos por los típicos ciclistas que toda la vida han sido ESCALADORES DE UNA ETAPA: ciclistas que si se intensifica el gasto de recursos en montaña tienen capacidad para brillar en una etapa aislada, quizá en 2, pero ante la intensificación de gasto en carrera acaban desfalleciendo.  Como en vez de intensificar los gastos lo que se ha hecho es dar la batuta del asunto a ellos, ellos son hoy en día considerados grandes escaladores.

Actualmente, solo hay un gran escalador de resistencia, confirmado por su trayectoria. Curiosamente es el mejor ciclista del mundo y se llama Alberto Contador. Veamos por qué y contradigamos a los que creen que el camino que llevó al éxito al pinteño es el del falso escalador.

Mientras nadie en el pelotón sea capaz de entender esto, es imposible esperar nada de las etapas de montaña, en las que no corra Alberto Contador o Chris Froome, que tras el pinteño es el ciclista que más suele llevar a ese campo las carreras, aunque en su caso siempre busque una base de riesgo controlado.


Las tácticas de los equipos – Las megaescuadras

Se habla mucho de las megaescuadras, equipos muy fuertes con varios gregarios escaladores que controlan e impiden ataques debido a su elevado ritmo… Yo estoy en completo desacuerdo: el gran error es que en los directores ha invadido el sentimiento de que la especulación en montaña es lo que dará siempre mejor resultado a un escalador sea cual sea su fuerte. Y lo que vale para un escalador de una jornada (reconvertido en escalador de GV porque se corren éstas fuera del marco agonístico) no tiene por qué ser lo mejor para un escalador de resistencia. De hecho es justo lo contrario.

Una megaescuadra controla lo que puede controlar con base en cuál es la zona de confort de su líder: si la zona de confort de su líder es muy amplia se prepara a la gente para eso.  Pero de lo que se trata es de saber si hay un escalador, o un grupo de escaladores que puede acelerar el gasto de recursos de esa gente, desbaratar la zona de confort no en un día aislado sino en una sucesión continuada de esfuerzos, de tal modo que en un momento determinado ya no haya recursos… y en ese momento da igual como sea la escuadra: si vuelcas, vuelcas.

Lo que no se puede pretender es que ciclistas sin el entrenamiento o la preparación específica para ello, que entrenan durante el año justo para lo contrario, para ir a un tempo con un ritmo de gasto de recursos muy controlado para acelerar en los 20 kms de puerto final, con un rush de 5 kms, se metan en este tipo de aventuras y en un día AISLADO puedan provocar un colapso de recursos absoluto en una megaescuadra a balón parado.  No, eso no es así.

Se trata de saber si hay escaladores que, adecuadamente preparados para afrontar 6 días teóricos de montaña, puedan en al menos 3 días hacer movimientos a más de 55km de meta, con un día de ellos con un movimiento por encima de los 75 kms en los cuales consigan ir por encima de la zona de confort de una megaescuadra o de los pancarteros.  Es decir: a lo mejor los 2 primeros días, la sensación va a ser de fracaso porque consiguen controlar el movimiento, pero la realidad es que esos sobreesfuerzos lo que han provocado es un gasto adicional de recursos, y mientras que ese escalador de resistencia cuenta con unas características de adaptación y de recuperación mejores, esa megaescuadra o ese pancartero falso escalador resultará al borde del colapso.

Por otro lado, el escalador de resistencia JAMÁS debería preocuparse por un pancartero o porque aunque al principio los otros ganen etapas: el gasto de recursos está ahí, y en el momento en que se acabe la gasolina… catacrack! y un escalador de patapúm para arriba en un escenario de resistencia SIEMPRE se hunde. Lo que les mantiene ahí arriba es la ausencia de gasto de recursos o un ritmo controlado que permita la autoregeneración o el almacenamiento de recursos.


¿El problema son los recorridos?

No necesariamente. Yo creo que incluso en etapas de 120 kms se puede llevar a cabo un desgaste de recursos muy serios y no creo que los escenarios agonísticos sean impensables en etapas cortas. Evidentemente ayuda que sea larga (o mejor: muy larga), pero la clave es el ritmo… EL RITMO con mayúsculas… hay que imprimir MÁS RITMO, y viendo que la tendencia es la que es, hay que adaptarse a los trazados que hay. Yo si fuera Pinot, Aru, o Quintana trataría de estudiar si, viendo por ejemplo cuál es el trenno SKY, el trenno ASTANA, el TINKOFF, y cuáles son las cifras de potencia y de ritmo que manejan en una etapa de montaña, se podría entrenar de tal manera que consiguiera acelerar los últimos 60 kms de una etapa de montaña, al menos en 3 días consecutivos.  Si tengo condiciones para entrenar siguiendo esas pautas, olvidándome de inmediatismos, de si hay que pelear las parciales, o si supone forzar excesivamente el organismo (Evidentemente hay que contar con las pájaras... la mayor constatación de que se quiere eliminar por completo un tipo de ciclismo de ataque es la ausencia de las mismas), podría eliminar de la competición a los falsos escaladores.

A mi el tema ese de “Ahora está todo el mundo tan bien entrenado…” no me convence.  Hemos visto etapas de montaña en las que de un equipo va tirando el sprinter. ¿Eso es agonístico? ¿Eso es ritmo? No.  eso es zona de confort, a veces ni eso: es zona de recuperación de recursos.

Etapa 15 del Giro de Italia 2013 con final en Col du Galibier, al día siguiente de otra etapa con duro final en alto, escenario ideal para un escalador de resistencia. Sin embargo, el pelotón marchó a un ritmo bajo y la etapa fue ganada por un no-escalador (Giovanni Visconti)

Hay varias máximas que se cumplen con las megaescuadras: hay 1 o 2 días de la carrera que ellos van a acelerar el gasto de recursos deliberadamente, incluso poniendo en riesgo la parte final de carrera de algunos de sus corredores, con el único fin de crear un efecto disuasorio. Es decir, va a haber un día de montaña en que van a tratar de llegar delante hasta con el aguatero con el fin de transmitir a sus rivales “no es que no hagas daño a nuestro jefe de filas, es que nuestro 3º gregario puede contigo” (Recordemos a Richie Porte en el Tour 2013). Pero hay que saber que ESTO ES UN TRETA… NO HAY NI UN SOLO CASO, NI UNO, de un megaequipo que en un escenario agonístico AGUANTE UNA GV ENTERA. Se funden, los gregarios acaban hundiéndose, pero para eso es necesario que un escalador de resistencia tenga cierta personalidad.

En los escenarios actuales, Aru al menos que tiene punta de velocidad y aún puede ir ganando etapillas aquí o allá… pero Pinot va a regulear puestos como pretenda disputar etapas de montaña a sprints o ritmos infernales a puerto parado, desperdiciando el 80% de una etapa de montaña. Quintana lo mismo que Aru cuenta con un buen acelerador  final… lo cual hará probablemente que movistar lo conviertan en un ciclista completamente insufrible (camino va de ello).


Hay que recuperar las clásicas de montaña

Quizás un primer paso sería recuperar las clásicas de alta montaña en el calendario.  De la misma manera que aparecen cosas como lo de GP de Canadá y el Tour de Pekín, habría que volver a tener pruebas como la Clásica de los Alpes, la Clásica de los Puertos… cosas así, pero en versión dura. Si no se quiere meter un determinado perfil de etapa dentro de una GV,  ¿por qué no meterlo como evento aislado? ¿Qué problema habría?

Con un diseño atractivo, estilo etapas de Giro de hace 20-25 años, con finales en llano o bajada, tras maratones de puertos… las clásicas de alta montaña siempre han sido muy espectaculares, se prestan a movimientos estratégicos muy llamativos, se corren al todo o nada, tienen potencial para alcanzar prestigio… y puede ser un terreno donde determinado tipo de escaladores se carguen de moral y vean cuál es su verdadero talento.

(Leer la segunda parte)