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El inmoral cobro de las licencias ciclísticas

(Por @Albamo1)
Colombia, país con una historia ciclística de muchos años, donde las gestas de sus pioneros son narradas de generación a generación y que ha visto surgir una afición que abarca todos los sectores de la población, ha contemplado cómo la semilla sembrada germina, produciendo a lo largo de todos estos años una cantidad enorme de jovencitos que practican el ciclismo, alimentando la base sobre la que se erige el llamado “deporte nacional”.

 

¿Pero que opinarían ustedes si se enterasen que solo una parte de aquel universo de prospectos logran convertir en realidad el sueño de al menos intentar ser una figura del pedal?
 
Ser ciclista en Colombia no es nada fácil, la gran mayoría de quienes aspiran a seguir los pasos de sus ídolos pertenecen al sector más humilde de la población, se ven reflejados en ellos y sienten que puede ser el sendero que llegue a brindarles a sus familias un camino mejor. Después de muchos esfuerzos o con el padrinazgo de un familiar logran conseguir su más preciada joya, comienzan a montar, con sus amigos mas cercanos se fijan metas, los entrenamientos se tornan mas rigurosos y cuando tras haber derrotado a sus rivales del barrio o vereda, se sienten listos para buscar nuevos horizontes y probarse ante rivales que les pueden dar la medida de sus capacidades, se estrellan con una cruda realidad: tienen que pagar derechos federativos para poder competir en cualquier prueba de carácter oficial, esta es la norma que rige en todos los países que forman parte del Unión Ciclista Internacional (UCI).
 
Lo que no es la norma (y mucho menos una norma lógica) son las sumas que tienen que pagar los ciclistas colombianos por esta licencia, sumas que son mayores en unas proporciones absurdas a las que pagan sus pares en otros países. Demos una ojeada a las sumas cobradas por las federaciones más representativas del ciclismo europeo y mundial, así como sus similares sudamericanas, para entrar a compararlas con lo que exigido por la federación colombiana de ciclismo.
 
 
España
Reino Unido
Francia
Ecuador
Venezuela
Argentina
Colombia


No es necesario ser matemático ni experto en estadística, para darse cuenta que la tarifa que cobra la Federación Colombiana de Ciclismo para expedir la licencia UCI Élite a nuestros ciclistas es exorbitantemente alta, duplica con facilidad la tasa impuesta por la mayoría de federaciones Europeas y llega hasta ser 8 veces mas alta que muchas destacadas federaciones sudamericanas.
 
En términos de salarios mínimos la diferencia se hace aún mas grande, debido al bajo poder adquisitivo de los Colombianos.  Miremos el análisis del valor de la licencia UCI Élite:
 
Comparativo valor licencia UCI Élite y Salario mínimo

(1)En España Cada Federación Provincial fija el valor de la licencia y varia entre 65 y 80 Euros, para la tabla comparativa tomamos el valor máximo.
(2) Las tasas pertenecen a 2012 y no fueron actualizadas para el 2013.
(3) En Inglaterra el salario mínimo es por horas y variable según la edad, tome un promedio de 5.52 Libras la hora por 8 horas durante 22 días.

 

Con lo absurdo que esta realidad nos muestra, podríamos en un ejercicio de “abogado del diablo” y decir que estos cobros se justificarían solamente si  gracias a ellos la Federación lograra tener resultados destacados como:

  • Que las principales pruebas fueran al menos una categoría UCI 2.2 y no se encontrarían (por calidad y cantidad) por debajo de países como Argentina, Bolivia, Brasil, Guatemala o Venezuela
  • Si se tuviese un efectivo control al doping, exigiendo a todos los equipos federados un pasaporte biológico acorde con los estándares establecidos por las entidades idóneas que hoy luchan por erradicar este flagelo del deporte.
  • Si existiese una planeación encaminada a brindar a los ciclistas federados una remuneración digna y una seguridad social efectiva.
  • Si las viejas glorias del ciclismo gozaran de alguna ayuda cuando no son beneficiarios de la protección social.

En fin, son demasiados supuestos, no terminaría nunca de enunciarlos, y desafortunadamente no forman parte del programa de nuestra federación.

 
Ya es hora que quienes dirigen el ciclismo en Colombia muestren la cara, den un paso al frente y le expliquen a todo un país a dónde van a parar los cuantiosos recursos que le sonsacan a nuestros sufridos deportistas ya que no se ven reflejados en alguna actividad positiva que busque su crecimiento.
 

No me cabe decir más, que estas sumas cobradas por una licencia no son solo absurdas e injustas, sino que rayan en lo inmoral, porque se le cobran a quienes no pueden pagarlas y se pierden en un túnel cuya salida nadie conoce.