Blog de ciclismo colombiano | La Ruta del Escarabajo
Síganos en redes sociales

El país de los escaladores, ¿únicamente?

gaviria-paris-tours

(Por @PauloForastero)

Acaba de ganar Fernando Gaviria su primera etapa en una gran vuelta, siendo recompensado también con la Maglia Rosa y consolidándose entre la élite mundial de velocistas.

Este año, la lista de victorias UCI Colombianas es bastante atípica comparada con la de años anteriores. Además de las victoria de Gaviria, Edwin Ávila y Juan Sebastián Molano han ganado etapas al sprint.

Por contraste, los recorridos nacionales parecen diseñados para desmoralizar a los corredores con condiciones de velocistas y relegarlos a una carrera deportiva sin victorias.  La pasada vuelta a la Juventud, por ejemplo, tuvo dos contrarreloj y seis etapas en línea, con muy poco espacio para detectar talentos como los que hoy triunfan en el viejo continente:

1- Final en alto (Riosucio)
2- Final en alto (Manizales)
3- Final en alto (Páramo de Letras)
5- Recorrido quebrado, final plano (Sogamoso)
6- Final en alto (Palermo)
7- Final en murito (Tunja)

La Vuelta al Valle, gracias a la orografía del departamento, es quizá la única carrera de alto nivel en el calendario en la que los velocistas pueden brillar.  Es una de las pocas carreras que ofrecen etapas completamente planas y también puertos de montaña importantes para armar un recorrido equilibrado.  Era habitual la interesante contrarreloj larga y plana antes de la definitiva etapa de montaña que definía al campeón.

Este año propuso la cronoescalada a La Habana, con lo cual se perdió uno de los pocos escenarios para que los buenos rodadores puedan mostrar sus condiciones.  Al ver el calendario nacional completo y los recorridos de las pruebas departamentales, con esa marcada tendencia a ser desequilibrados en favor de los escaladores, nos parece que la contrarreloj plana de la Vuelta al Valle debe preservarse como si de una especie en peligro de extinción se tratara.

(Leer ¿Cómo equilibrar los recorridos del calendario nacional?)

Miremos esta muestra de carreras recientes.  son carreras de tres etapas:

  • Clásica de Fusagasugá: Cronoescalada y al día siguiente Puerto de Fuera de categoría.
  • Clásica de Anapoima: media montaña y al día siguiente crono mixta (final en puerto de montaña)

En 2016 tuvimos:

  • Vuelta a Cundinamarca: Puerto de Fuera de Categoría y la etapa final fue Cronoescalada
  • Clásico RCN: Sin contrarreloj
  • Vuelta al Tolima: Sin contrarreloj
  • Clásica Anapoima: CRI con puerto de Montaña
  • Vuelta a Antioquia: Puerto Fuera de Categoría y Cronoescalada
  • Vuelta Marco F. Suarez: Cronoescalada fuera de categoría
  • Vuelta a Boyacá: CRI con puerto de Montaña.
  • Vuelta de la Juventud: Cronoescalada
  • Y no falta la Vuelta a Colombia, con su monotemática cronoescalada en Medellín en 5 de las 6 últimas ediciones.

El inconveniente per se no es que haya cronoescaladas sino que así sean la mayoría de las CRI nacionales.  Es cierto que hay carreras en las que es muy difícil proponer un recorrido plano (Fusagasugá o Anapoima) pero en las otras carreras que sea posible debe buscarse un equilibrio para no tener un puerto de montaña de Categoría especial el día antes de una cronoescalada en una carrera de tres etapas.  Si la carrera está pensada para que la gane un escalador, ¿Por qué no brindar espacios a otros perfiles?

(Leer ¿Cólombia puede formar velocistas y rodadores de nivel mundial? )

Las victorias UCI colombianas definidas al embalaje hacen suponer que corredores de ese perfil ya se encuentra rodando por nuestras carreteras, pero se ven presionados a entrenar alta montaña, logrando quizá pasar del puesto 70 al puesto 40.

Bajo un concepto puramente técnico, sin tomar en cuenta el componente administrativo y logístico que influye en la elección de un recorrido, una carrera que tiene su etapa reina con puerto muy duro o final alto que defina por lo menos a los cuatro o cinco corredores que disputarán el título, es una carrera para escaladores y se va a definir entre ellos.  En lugar de pensar en una cronoescalada, sería mejor una CRI plana para promover el desarrollo de esta especialidad y crear un espacio para que los pasistas se muestren y se estimulen con una oportunidad de victoria. Del mismo modo, habría que buscar más llegadas planas para darle también su espacio a los rematadores.

Para formar un ciclismo colombiano más internacional, hay que borrarnos de la cabeza que solo es bueno el que sube bien.  Se requiere un calendario bien armado para que haya espacio para todos los perfiles y para que los escaladores también sean desafiados.  Vemos en el Tour de Francia que al final no gana el mejor escalador sino el buen escalador que mejor se defiende en la contrarreloj, y vemos también que los velocistas llegan con muy alto nivel y potentes trenes de lanzadores en sus equipos para competir entre sí.

Desafortunadamente, la tendencia local es muy fuerte.  El siguiente trino muestra el recorrido de la vuelta a Boyacá 2017, con Cronoescalada a Palermo.