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La Federación: Ese enemigo

Agustín y Cookcson

(Por @PauloForastero)
(Leer ¿Una prueba 2.1 en Colombia?)

El mes pasado, en pleno fervor por el Tour de Francia, la Federación Colombiana de ciclismo (FCC) emitió un comunicado que ha “pasado de agache”, pues todos teníamos la atención centrada en esa carrera.  Astuta jugada, muy similar a la que hizo en enero, cuando comunicó el polémico aplazamiento de los campeonatos nacionales justo el día en que Supermán López vencía en el Tour de San Luis y Dáyer Quintana se aupaba en el liderato.  En los dos casos, la atención de afición y medios estaba centrada en los corredores (como debería ser siempre) y se trató de desviar la atención sobre esos desaciertos graves de la FCC.

(Leer Comunicado de la Federación colombiana de Ciclismo )

Para conocer la real dimensión de lo dicho el mes pasado, tengamos en cuenta que ninguna carrera world Tour es organizada por una Federación Nacional sino por empresas especializadas en ello (ASO, RCS, etc).  En los circuitos continentales, las principales vueltas también las sacan adelante organizadores privados, con pocas excepciones como la Vuelta a Burgos, organizada por el gobierno local.  Para encontrar pruebas organizadas por las federaciones, debemos recurrir a las carreras en países con poca tradición ciclística (Langkawi y Turquía, de las pocas HC con esta característica) o de la categoría UCI más baja (2.2), como es el caso de la Vuelta a Colombia y muchas otras vueltas menores circuito continental americano.

Que la Federación organice nuestra Vuelta no es bueno ni malo per se. Lo realmente malo es que, pese a todas las evidentes fallas, debilidades y desaciertos que tiene la Vuelta en cuestiones de organización, recorrido, logística, premiación, control antidoping, participación y cobertura televisiva, la Federación la defiende así como está, hasta el punto de impedir que en el país se organicen carreras de categoría mayor.

Apartes del comunicado de la Federación

Apartes del comunicado de la Federación

Porque esto ha quedado claro en su comunicado:  Hay organizadores privados con la capacidad logística y financiera para sacar a delante una carrera 2.1, pero la Federación, actuando como si fueran el enemigo, no les da el indispensable aval ante la UCI simplemente porque “no puede haber una carrera por encima de la entidad”. 

¿Y por qué no puede, Pregunto? ¿Cuál es la verdadera razón para ir contra su misión de “fomentar y apoyar”? ¿Se imaginan a la federación Francesa negando el aval del Tour de Francia porque “no puede haber una carrera por encima de la entidad”?  ¿o negando el aval a cualquiera de las 62 pruebas UCI que tiene Francia en el circuito continental?  Pues la FCC no da razones adicionales a no querer, en una postura de “Ni hacer ni dejar hacer” que ha impedido que veamos en nuestras carreteras a nuestros máximos representantes y a otras figuras de nivel mundial, además de entorpecer el camino a ganar el ranking continental, que ya se perdió en 2014:

(Leer: Se perdió el ránking continental 2014)

Afiche Tour del CaféLa negativa de la federación para dar este aval no ha sido solamente este año.  En 2011 se corrió con éxito la clásica internacional del café, recibiendo elogios a su organización y logistica (Leer algunos).  Para la siguiente edición, los organizadores pensaron en hacerla categoría 2.1,  sin recibir el necesario aval por parte de la federación, según se lee en algunos trinos de uno de sus organizadores.

Cualquier país recibiría con júbilo a los organizadores privados: España ha visto desaparecer más de 12 competencias en la última década por falta de ellos y otras han visto reducido su número de etapas (Fuente).  Por otra parte, Gracias a organizadores privados, Argentina tiene su exitoso Tour de San Luis y ha visto en sus carreteras a corredores de élite mundial. Para 2017, tendrá su segunda prueba 2.1 porque, evidentemente, la Federación Argentina no dijo que esas pruebas “no pueden estar por encima de la entidad”.

La FCC suele presumir del lugar de Colombia en el Ranking Mundial, pero en él no tiene mayor injerencia (la clasificación depende mucho de los planes y calendarios de los equipos en los que corren nuestros ciclistas World Tour).  Por el contrario, sí la tiene en el ranking continental, y la estrategia más sencilla de intentar ganarlo es tener más carreras UCI en Colombia, y esto implica no negar el aval a quien quiera organizar una prueba, menos aún si es una 2.1, por todo lo que nuestro ciclismo ganaría con ella.

(Leer El desprecio al ranking continental: Pocas carreras en Colombia)

Otro importante y desconcertante punto que tiene el comunicado es la resignación (¿Indiferencia?) de la federación a perder la categoría UCI de la Vuelta a Colombia.  Espere el análisis de esa absurda decisión en la segunda parte de este artículo.