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Historias paralelas de la Vuelta a Colombia

Team Ruanda

Por: Eddy Jácome

Los polos opuesto del pelotón

Es normal ver en cualquier pelotón diferencias grandes entre los presupuestos y estructuras de los equipos, desde el Tour de Francia en adelante. En Colombia eso es más acentuado, de allí que hemos querido recopilar los datos que nos permiten ver las diferencias entre unos y otros. Para organizar un poco los dividimos en tres grupos pero con el único fin de agilizar nuestra recopilación. Podemos equivocarnos con alguno. Así pues:

  • Estructuras grandes: Aquí sobresalen los 6 equipos con licencia UCI Continetal. EPM Tigo, Team Manzana, Movistar Team, Strongman Campagnolo, Gw Shimano y Boyacá Raza de Campeones.
  • Estructuras medias: EBSA, Orgullo Paisa, Coldeportes y Team Sonora.
  • Estructuras pequeñas: Mundial de Tornillos, Cundinamarca, Super Giros, Autolarte, Fuerzas Armadas, Sogamoso, Team Wilches y Multirepuestos Bosa.

A grandes rasgos en cada grupo los equipos comparten caacterística, veamos ahora las diferencias principalmente entre “grandes” y “pequeñas” estructuras en puntos clave:

Equipamento

Grandes: Todo lo que aparece en la foto del ciclista es proporcionado por el equipo; casco, gafas, uniforme, prendas adicionales, uniforme de presentación, zapatillas y bicicletas. Aquí sobresalen EPM y Movistar con 4 bicicletas de alta gama (cuadro y grupo) para cada corredor: 1 de entrenamiento, 2 para competencias y 1 para contrarreloj.

Pequeñas: Normalmente todo lo que aparece en la foto pertenece al ciclista, es el material con el que llega al equipo. Estas estructuras les ofrecen repuestos para la bicicleta durante la carrera o en la previa de la misma. Es habitual ver aquí bicicletas gama media que pueden rondar los 9 kg.

En Carrera

Grandes: Los corredores tiran las caramañolas porque el equipo lleva suficientes para cada día, unas 2000 mil en promedio para toda la Vuelta. En hidratación utilizan agua, sales minerales, hidratantes de marcas específicas para el ciclismo y suero. En cuanto a alimentación acuden a barras y geles energéticos de marcas especializadas, granola, sánduches variados y fruta.

Pequeñas: Las caramañolas deben regresarse, en lo posible, a los vehículos para ser reutilizadas día tras día. En hidratación utilizan agua y productos conocidos como Gatorade, Powerade o en el peor de los casos Activate. En alimentación el común denominador son los sanduches, las galletas corrientes y algunos equipos ofrecen geles energéticos a sus corredores, no todos.

Personal

Grandes: Un equipo como Movistar que es una de las dos estructuras más grandes lleva a la Vuelta a Colombia una cantidad importante de personas al rededor de los ciclistas. Director deportivo, Manager, 2 médicos, 2 auxiliares, 3 masajistas, 3 mecánicos y una psicóloga. Otros equipos manejan adicionalmente una persona encargada exclusivamente de la logística.

Pequeñas: Delegado, conductor, 2 mecánicos, 2 masajistas y 4 auxiliares es lo que habitualmente vemos en este grupo de equipos. Algunos no traen auxiliares y se limitan a los 2 mecánicos, 2 masajistas, un técnico y un delegado.

Vehiculos

Grandes: En promedio su flota consta de 2 automóviles, una Van, un Microbus y un camión para el material. Alguno como Movistar tiene 1 automóvil adicional y dos buses, uno para material y otro para los ciclistas.

Pequeñas: 2 automóviles y una buseta o Microbus es lo que se ve normalmente. Algunos son aportados por patrocinadores, son propiedad de los directivos o en últimas alquilados específicamente para la competencia.

Salario

Grandes: Contratos anuales que van desde los 24 hasta los 200 millones de pesos con todo lo que la ley exige.

Pequeñas: El tema en estos equipos es variado. Algunos hacen contratos de 8-10 meses desde el salario mínimo en adelante, otros ofrecen una cantidad de dinero por correr la Vuelta a Colombia como tal y en el peor de los casos el equipo no ofrece nada más que hoteles, alimentación y asistencia en carrera. Los ciclistas corren sin recibir nada a cambio.

El Team Ruanda no vino de paseo

De entrada cuando se conoció la noticia de que éste sería uno de los pocos equipos extranjeros invitados muchos fueron los comentarios, gracias a su origen exótico, pero pocos podrían anticipar su nivel competitivo. Para saber un poco de ellos todos tuvimos que acudir a páginas de resultados en donde se les encontraba dominando el Tour de Ruanda y alguna carrera cercana. Luego todo fue un descubrimiento a medida que la carrera avanzaba.

Una corta charla con Jamie Bisell en la última etapa nos permitió conocer su experiencia en lo que para ellos era “casi un sueño”. Areruya y Hakuzimana eran los sobrevivientes porque sus compañeros habían caído enfermos con un virus estomacal, “tenían con que terminar la carrera” aseguraba con algo de decepción el joven técnico. La verdad es que más que sobrevivir, este par de africanos habían competido; entraban en las escapadas, se dejaban ver y sobre todo escalaban muy bien, llegando incluso a estar en grupos reducidos de 40 corredores. El problema grave que los distanciaba en la clasificación general venía en los descensos, situación en la que los colombianos los hacían ver como principiantes. “Lo sé, somos pésimos y eso se debe también a que en Ruanda solo existen 8 carreteras para hacer ciclismo, 4 de ellas sin prácticamente relieve y las otras 4 con escaladas de hasta 1800 mts de altitud pero con pavimentos que no permiten descender a toda velocidad. Sus carreteras son perfectas, de verdad.” Y bueno lo cierto es que ésta vuelta había recorrido la mayoría de las doble calzadas que han sido inauguradas hace poco.

“Dedicamos mucho tiempo para mejorar la escalada, incluso también hemos tenido problemas con los valores de hematocrito que se elevan hasta 48 e incluso 50%, por lo tanto hemos tenido que notificar a la UCI”. Ojalá Sergio se entere. Su expresión de satisfacción continuaba cuando se le preguntaba por el trato de la FCC “No nos ha hecho falta nada, tenemos una persona pendiente de nosotros, 2 automóviles y una van, la verdad que no tenemos queja”. Varias veces se les vio compartiendo hotel con los mejores equipos de Colombia, de 4 o 5 estrellas. “Estamos muy orgullosos de estar en la carrera más importante del país de los escarabajos, ojalá nos vuelvan a invitar, seguro lo hacemos mejor”. Sus corredores no hablan inglés aunque están en proceso de aprenderlo, se paseaban por las salidas tomándose fotos, exhibiendo sus Pinarello Dogma con Campagnolo Super Record y sonriendo mucho, no perdían la alegría ni cuando estaban en lo más duro de La Línea.

Todas las mañanas se repetía la escena; Jamie trataba de descifrar las altimetrías más engañosas del globo, le explicaba a Obed (traductor) que “afortunadamente entiende bastante de ciclismo” y él llevaba las instrucciones a los corredores en un perfecto kiñuarandes: