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La Historia del Mortirolo en el Giro de Italia

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(Por @PauloForastero)

(Leer Así se prepara la afición para ir al Mortirolo)

El próximo martes se corre la etapa reina del Giro de Italia, con un precioso encadenado de puertos de montaña duros entre los que sobresale el Mortirolo por su vertiente fácil. Este puerto ha sido protagonista en varias ediciones del Giro de Italia, siempre como puerto de paso y siempre (y esto es de lo más resaltable) sin repetir el recorrido.

Altimetría tomada de www.altimetrias.com

A continuación mostraremos los perfiles de las etapas que han incluido al mortirolo en sus recorridos (Muchas gracias a Escalador Combativo por la recopilación)

1) 1990:  215 km, encadenado previo de Tonale, final en Aprica subiendo desde Tirano (Sentido contrario al de 2015).  Etapa ganada por el venezolano Leonardo Sierra, en aquel Giro en el que Gianni Bugno lució la maglia Rosa los 21 días.  

2) 1991: Poca dureza previa, bastante lejos de meta y distancia muy corta (132km).  La etapa la ganó el líder Franco Cocchioli, quien al final sería campeón

3) Merano – Aprica (1994):  Para muchos, la mejor etapa de alta montaña de los últimos tiempos (Leer una crónica). Subida al Stelvio en medio de la niebla, ataque de Pantani en el Mortirolo y pájara de Miguel Induraín en la subida a Aprica.  Cacaíto Rodríguez metido en la lucha

1996: Cavalese – Aprica.  Auténtica maratón de 250km, con el encadenado Tonale-Gavia y meta en Aprica.  Penúltimo día de competición, la etapa la gana Ivan Gotti y Abraham Olano pierde la maglia rosa en favor de Pavel Tonkov,

1997: Male – Edolo, 238 kilómetros el penúltimo día de competición (solo restaba el final plano de Milán).  Etapa ganada por Pavel Tonkov, quien al final sería segundo de la general.

1999: Madona di Campiglio – Aprica, con un recorrido algo similar al de 2015, salvo por el imponente Gavia (que no está este año), por comenzar en alto y no desde la base de puerto en Pinzolo y por introducir un puerto más duro al final para llegar a Aprica (Valico di Santa Cristina)

2004 Bormio – Presolana:  El mortirolo se pasa recién comienza esta cortísima etapa de solo 122km.  La victoria fue para Stefano Garzelli.

2006: Trento – Aprica:  Nuevamente, encadenado entre el Gavia y Tonale, esta vez sin más dureza previa, lo que le resta posibilidades a un a fuga de Calidad (Un pelotón de 150 corredores llegaron al pie de Mortirolo).  Etapa ganada por Ivan Basso, quien al final ganaría ese giro por la abrumadora ventaja de 9m18s sobre el segundo

2008: Roveta – Tirano.  Subida completa del Gavia, sin encadenado previo, y final en Tirano tras doble bajada.  Etapa ganada por Emanuelle Sella, en aquel Giro ganado por Contador.  Riccardo Riccco se ubicaba en segundo lugar a solo 4 segundos.

2010: Brescia –  Aprica.  La más suave (dentro de lo posible) de las etapas propuestas, no tiene otro puerto de primera categoría ni hay dureza extrema previo al Mortirolo.  Suben antes el Valico de Santa Cristina, que fue el juez de la etapa de 1994.  Etapa ganada por Michele Scarponi, nuevo liderato para Ivan Basso

2012: Val di sole – Passo dello Stelvio, único final en alto del repertorio.  Giro recordado por ser “el que perdió Joaquim Rodriguez” ante Ryder Hesjedal y por ser los primeros resultados destacados de Rigoberto Urán y Sergio Henao en una vuelta de tres semanas.  El canadiense aguantó la alta montaña y logró sacar ventaja en la contrarreloj final.  Victoria de Thomas de Gent con ataque solitario.

2015: Pinzolo – Aprica, con el Tonale, doble paso por Aprica y un puerto de primera que comienza a subirse desde la propia salida. Fuga de mucha calidad de escaladores, victoria en solitario de Mikel Landa, de un Astana que seguía apostando como primera opción por Fabio Aru aunque el vasco se encontraba mucho mejor.  Landa se aupaba al segundo lugar de la clasificación general. 

2017:  Roveta – Bormio.  El Mortirolo lejísimos de meta, a casi 140km, es aquí un mero puerto de desgaste o el comienzo de la escabechina (según sea la voluntad de los equipos de los escaladores).  La etapa tiene un tremendo encadenado con el Stelvio y el Umbrail pass.  Terreno de sobra para tener una escapada épica o ataques antológicos.  Los escaladores llegan con mucho tiempo perdido ante el líder Dumoulin  (que llega a esta etapa sin gregarios escaladores) y con la obligación de atacarle, pues necesitan sacar aún más ventaja porque la última etapa es una contrarreloj plana. 

El recorrido está puesto para que sea una etapa memorable. Solo queda esperar a los ciclistas actuar. Para seguir hablando del Giro de Italia, los invitamos a participar en Nuestro foro de discusión