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Los nuevos pioneros

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Por @JohnJamesUrrego y @PauloForastero

La victoria de Nairo Quintana en la recién terminada Tirreno – Adriático vuelve a poner el tema de nuestro ciclismo colombiano en todos los medios de comunicación, en las redes, en las calles, entre grupos de amigos y hasta entre desconocidos que comentan durante el viaje en el taxi, en el bus, en una fila o en cualquier lugar donde se dé la ocasión para conversar.

Y es que la importancia del triunfo de Nairo, acompañado en el podio por Rigoberto Urán en la prestigiosa carrera de una semana eleva a 11 el número de victorias nacionales en las consideradas grandes carreras por etapas del mundo.

Cuando se sientan a conversar los fanáticos de ciclismo (especialmente si son de diferentes generaciones) siempre se formará el debate de quién ha sido el mejor corredor o cuál ha sido la victoria más importante de la historia de este deporte. Si son fanáticos de nuestro país, con seguridad formarán el “capítulo Colombia” de este debate, con opiniones divergentes y especulaciones muy bien armadas sobre si tal corredor sería mejor que tal otro, a pesar de haber competido en épocas muy diferentes. 

Lo mismo sucede con las victorias: tratar de escalafonar por orden de importancia las actuaciones destacadas de nuestros ciclistas a lo largo de las décadas es un ejercicio que puede ser interesante y del que se puede aprender mucho, pero que nunca llegará a una conclusión unánime. Y en ese debatir se mezclarán resultados nacionales e internacionales, en grandes vueltas y en carreras pequeñas, victorias finales o solo puestos de honor, y se debatirá, por ejemplo, si el podio de Fabio Parra en el Tour de Francia es más valioso que la victoria de Martín Ramírez en Dauphiné, o si la medalla de Plata de Rigoberto es más relevante que la victoria en Alpe d’Huez de Lucho Herrera.

En lo que siempre hay consenso es en la importancia de los pioneros: Esos que abren el camino y sirven de guía para los que vienen detrás, los que logran que lo que parecía imposible se vuelva algo alcanzable, los que hacen que más niños se inscriban en las escuelas de ciclismo y más aficionados se animen a informarse, documentarse y seguir las carreras, los que hacen crecer la afición y el deporte en general. Por esa razón, al lado de victorias también aparecen hechos que son muy recordados por la afición pero que nunca figurará en un palmarés: La primera participación, el primer Top10, el primer podio, la primera camiseta de líder.

LOS PRIMEROS PIONEROS
¿Cuándo comenzó a consolidarse la historia del ciclismo colombiano en el contexto internacional? Unos afirman que fue la victoria registrada en el Dauphiné Liberé de 1984 por Martin Ramírez, otros proponen el inicio un año antes con la participación en el Tour de Francia del equipo Colombia-Varta, o en 1980 con el Tour de l’Avenir ganado por Alfonso Flórez, o incluso con la victoria de etapa de Cochise en el Giro de Italia 1973. El debate sigue abierto.

Selección Colombia que participó en el Tour de l’Avenir de 1980. Foto tomada de Parlamento ciclista

Lo que sí es claro es que, quienes tuvimos la oportunidad de vivirla, Nunca olvidaremos esa época dorada de los 80 con Herrera, Parra y otros grandes titanes como Martín Ramírez, Francisco Rodríguez, Patrocinio Jiménez y Alfonso Flórez (Entre muchos otros). Fueron los pioneros que abrieron el camino en esa selva desconocida que era el ciclismo europeo y descubrieron para el ciclismo nacional elementos desconocidos hasta el momento: El pavé, el invierno, los abanicos, las carreras de tres semanas, el encadenado de muchos puertos de montaña cortos, correr entre la nieve, el choque cultural. Esta primera ola de pioneros se caracterizó por ir a la conquista de Europa con equipos nacionales, famoso fue el Café de Colombia, Pony Malta y el Postobón.

LOS PIONEROS SOLITARIOS
Fabio Parra es el punto de contacto entre esos primeros pioneros y los que vinieron inmediatamente después, que llamaremos “Pioneros solitarios” porque fueron los primeros en enfrentarse solos (sin un equipo Colombiano detrás) a a este mundo y sus elementos, fueron los primeros en liderar equipos extranjeros. Como dato orientador, Colombia pasó de tener más de 20 corredores en el tour de Francia (años 86 y 87) a menos de cinco (1993).

Fabio Parra no fue el primer colombiano en correr en un equipo europeo -En 1984 ya estaban corriendo el Tour de Francia Martín Ramírez (System U), Condorito Corredor y Patrocinio Jiménez (Teka), Francisco Rodríguez y Pablo Wilches (Splendor-Mondial Moquette)- pero sí fue el primero en ser líder de un equipo europeo durante varias temporadas: Kelme (1998-1990) y Seguros Amaya (1990-1991). Otros pioneros solitarios son Oliverio Rincón en Kelme (1991-1993), Seguros Amaya (1993), ONCE (1994-1996) y Vitalicio (1997), y Álvaro “El Cometa” Mejía en Motorola (1993-1991)

Fabio Parra fue el primer colombiano en ser líder de un equipo europeo Foto de www.delcampe.net

Fabio Parra fue el primer colombiano en ser líder de un equipo europeo
Foto de www.delcampe.net

Durante estos años los grandes triunfos acontecieron de manera más espaciada, Alvaro Mejia logra el triunfo de la prestigiosa vuelta a Cataluña en 1993 y Hernán Buenahora la repite en 1997, esta competencia es considerada la segunda gran competencia en España luego de su gran Vuelta.

Muchos otros ciclistas se enfrentaron a la aventura Europa siendo generalmente gregarios y segundos hombres en sus equipos, por eso sus triunfos son muy meritorios.

LOS PIONEROS RODADORES
Con la llegada del nuevo siglo, nuevos pedalistas colombianos se embarcan a la aventura, entre ellos dos hombres no se ajustaban plenamente al perfil de escarabajos tradicional de nuestros ciclistas sino que fueron pioneros en ser especialistas al cronómetro: Víctor Hugo Peña, ganador de una contrarreloj en Giro de Italia 2000 y líder del Tour de Francia tras una contrarreloj por equipos, y Santiago Botero, ganador de una contrarreloj en la vuelta a España 2001 y campeón mundial contrarreloj. Ellos demostraron que Colombia sí podía tener rodadores de primer nivel mundial y que es falso pensar que solo es bueno el que sube bien, una idea tristemente extendida en nuestro ciclismo interno. En 2005 Santiago Botero se hace con la general del prestigioso Tour de Romandía en territorio Suizo

LOS PIONEROS EN ASIA
También durante esta primera década descubrimos un nuevo continente con nuestros escarabajos, fue así como empezamos a conquistar Asia. El Tour de Langkawi en Malasia ha visto victorias colombianas desde 2002 con Hernán Darío Muñoz. Freddy González, Walter Pedraza, Libardo Niño, Víctor Niño y José Serpa también lograron victorias y pódiums allí, y fueron los pioneros para que escarabajos jóvenes hayan podido revalidar estas actuaciones: Julián Arredondo, Isaac Bolívar y Sebastián Henao.  El Tour de Kumano, (Julián Arredondo) y el Tour de Hokkaido (Miguel Ángel Rubiano) son otras pruebas asiáticas con nuestra bandera en su palmarés.

nuevos pioneros

EL DESLUMBRAR DE LOS NUEVOS PIONEROS

Muchos triunfos de pequeñas competencias se siguieron dando en América, Europa y Asia, pero fue hasta el campanazo dado por un joven llamado Rigoberto Urán quien con solo 21 años consiguió el subcampeonato de la Vuelta a Cataluña en 2008 y luego la aparición en el escenario de Nairo Quintana ganando el tour de la Avenir en 2010, que volvemos a palpitar con una nueva época dorada.

Al lado de Rigoberto y Nairo, como sucedió en los 80, también aparece toda una generación de Talentos brillando con lus propia: El ya mencionado Julián Arredondo, al lado de Darwin Atapuma, Esteban Chaves, Janier Acevedo, Sergio Henao, Carlos Betancur, solo para nombrar algunos que comenzaban a aumentar su protagonismo, fortalecieron nuevamente el nombre de Colombia en el pelotón, pero faltaba volver a tener una victoria de prestigio para decir con claridad “Aquí estamos”

El pionero en esta misión fue el mismo Nairo Quintana quien consigue en 2013 ganar la vuelta al País Vasco, otra de las grandes pruebas de la península Ibérica. En el verano de ese mismo año consigue el subcampeonato del Tour de Francia, anunciando que es uno de los grandes a tener en cuenta los próximos años.

El 2014 la cosecha empieza pronto y Carlos Betancur gana por primera vez para Colombia la Paris – Niza en territorio francés, competencia considerada la tercera en importancia para los galos. Este mismo año 2014, Nairo Quintana consigue su más brillante triunfo y la segunda gran vuelta para Colombia, el giro de Italia, 27 años después de que Luis Herrera ganara la Vuelta a España, acompañado en el podio por Rigoberto Urán, quien consigue su segundo subcampeonato en esta carrera.

LOS PIONEROS EN LAS CLÁSICAS
Tradicionalmente, la afición colombiana prefiere las carreras por etapas. Sin embargo, la nueva generación también se abre espacio en el fascinante mundo de las carreras de un día. Si en un futuro próximo surgen jóvenes ciclistas que sueñen con ganar un monumento del ciclismo, un campeonato del mundo o una clásica menor, de la misma manera que otros sueñan con ganar el Tour o el Giro, será también gracias a Pioneros como Leonardo Duque o el propio Rigoberto Urán y a corredores como Miguel Angel Rubiano, Sergio Henao, Carlos Betancur o Julián Arredondo, que hoy manifiestan que quieren tener un título como esos en su palmarés.

Sergio Henao y Carlos Betancur fueron 2° y 3° de la Flecha Valona. Imagen tomada de rincondecata.com

EL CAMINO YA ESTÁ TRAZADO… PERO NO FINALIZADO

Este 2015 la curva de nuestro ciclismo continúa creciendo con el reciente triunfo de Nairo en la ya mencionada Tirreno – Adriático, es así como Nairo en menos de un año conquista las dos más importantes competencias por etapas del calendario italiano. Ahora apunta al Tour de Francia como su gran objetivo.

De la actual generación, Rigoberto y Nairo se destacan, no solo por las victorias que han obtenido, sino también por ser pioneros en algo que habíamos soñado por décadas: Es la primera vez que Colombia tiene corredores del máximo nivel mundial, líderes indiscutidos de equipos ProTour y candidatos a la victoria de las carreras en las que participen (siempre que el recorrido se ajuste a su perfil como corredor), además de responder no pocas veces a ese favoritismo. Es la primera vez que tenemos favoritos a priori a ganar una gran vuelta y que ese favoritismo llegue desde la razón y no desde la pasión y el fervor patrio.

El camino ya está trazado para las nuevas generaciones: los niños y jóvenes que hoy quieran ser ciclistas pueden ver más factible llegar al máximo nivel mundial que aquellos niños que comenzaron a entrenar en los 90. Les esperan años de mucho trabajo duro y compromiso con sus sueños, pero felizmente será por una senda menos dura y menos solitaria. Muchas gracias a todos los pioneros, gracias a ellos el camino ya está trazado… ¡Pero no ha finalizado!