Blog de ciclismo colombiano | La Ruta del Escarabajo
Síganos en redes sociales

Mi experiencia subiendo El Picacho

Por @PauloForastero

La edición 2017 de la Vuelta a Colombia tiene como atractivo la subida (con final en alto) a dos de los puertos de Montaña más largos de Colombia.  El próximo 4 de agosto, se subirá al páramo de Berlín, en el punto más alto de la carretera que comunica Bucaramanga con Cúcuta.  Para mi gusto, está demasiado temprano en la carrera (Cuarta etapa), pero esto mismo condicionará bastante el accionar de los favoritos, obligados desde el inicio a equilibrar con cuidado sus fuerzas para sacar ventaja en este primer final en alto, guardando reservas para las etapas subsiguientes que incluyen un final en alto con mayor dificultad (Letras)

Hace unos años hice esta subida en plan cicloturístico, y en vista de que hay pocas referencias acerca de esta subida, quiero presentar a los lectores mi experiencia.

Comencé la subida en Girón, con el difícil deber de atravesar buena parte del casco urbano de Bucaramanga y con un morral más o menos pesado a la espalda con provisiones y pertrechos para el frío.  Para un cicloturista promedio, que no lleva carro acompañante, lo más difícil es enfrentarse en la misma tarde al frío del páramo y al calor de Bucaramanga, en una carretera con muy pocos lugares para comprar hidratación y comida.

Tras pasar el parque del agua en Bucaramanga, ya me encuentro en el inicio de la subida propiamente dicha y es allí donde marco mi km=0 a casi 1000 msnm.  La inclinación y la vista panorámica me recuerdan a Patios desde Bogotá, pero con mucho menos tráfico.  Tras unos 10km de subida, me detengo para tomar una fotografía de la ciudad, a la que estoy a punto de dar la espalda definitivamente para no verla más el resto de la subida.

A partir de ese momento y durante 8km, la inclinación baja notoriamente (Según los editores de altimetrías, oscila entre 4% y 5%) pasando luego a otros 8km más de falso plano subiendo hasta llegar al caserío de La Corcova.  Estoy entonces en el km 26 de la subida, y sobre los 2000 msnm.  Hasta aquí las cosas han estado relativamente suaves, es muy probable que el pelotón profesional llegue a La Corcova compacto y no se hayan presentado más ataques que los de la fuga del día.

Justo después de La Corcova vienen 4 km muy duros con un promedio del 8% de inclinación.  Es el tramo más duro de toda la subida, lo que indica que si en algún punto veremos un ataque lejano de hombres fuertes, sería justo aquí, aunque el hecho de estar a más de 20 km de la cima pueda hacer dudar a algunos.  La siguiente foto es tomada tras pasar esos 4 km, el caserío que se ve a lo lejos es La Corcova.  Se aprecia perfectamente el falso plano previo.

Tras este tramo duro, siguen unos 17 km de inclinación constante alrededor del 5%, relativamente baja para los ataques explosivos de quien quiera sacar ventaja.  En los últimos km la inclinación vuelve a estar por encima del 7% con tramos muy difíciles en las cerradas curvas de herradura que preceden al final de la subida y donde podrían verse otros ataques explosivos, pero de esos que arañan unos cuantos segundos solamente.

Picacho entonces es atípico comparado con otros altos tradicionales de nuestras carreras.  Sí, es muy largo y llega hasta muy alto, pero no es tan inclinado como los legendarios de La Línea, Letras, Minas, Santa Helena, Las Palmas o los que rodean a la Sabana de Bogotá, que en sus kilómetros finales no bajan del 7% y pueden llegar al 10%.  En Picacho la estrategia será diferente a la que hemos visto en otras partes, hay más probabilidad de que el pelotón llegue agrupado hasta muy arriba con algunos desfallecimientos selectivos debido al frío, la altitud sobre el nivel del mar o bajones de azúcar que a no poder seguir un ataque explosivo.  

En la subida que yo hice, hubo un elemento que no se ha visto con mucha frecuencia en competencias y que podría ser determinante en caso de ocurrir, porque podría ser el río revuelto en el que ganen algunos pescadores:  La niebla.  En algunos tramos fue tan espesa que la visibilidad eran unos cuantos metros *un verdadero peligro bajando), y de presentarse en carrera impediría por completo la transmisión de TV, Radio, la comunicación con los carros de los equipos e incluso entre los mismos corredores dentro del lote. Podrían surgir suspicacias y acusaciones de remolque de corredores, avituallamientos no autorizados o situaciones difíciles de controlar con una visibilidad reducida.

La cuarta etapa puede resultar entonces como esas etapas de grandes vueltas que son de desgaste porque los favoritos no encuentran el lugar preciso para hacer un ataque que marque diferencias.  La longitud del puerto y los elementos externos tendrán más protagonismo, y contamos además con la actitud del corredor local, much[isimo menos calculador que las grandes figuras que a veces nos condenan a etapas soporíferas en las grandes Vueltas. 

Para finalizar, debo decir que hice esa subida durante los trabajos de ampliación de la doble calzada.  Tendremos entonces una carretera en perfecto estado, de manera que los corredores puedan concentrarse en su labor y no en esquivar baches.  Esperamos poder ver un gran espectáculo, no solamente por el desempeño de los corredores o las condiciones climáticas, sino también por una muy buena realización de televisión.