Blog de ciclismo colombiano | La Ruta del Escarabajo
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Mi respuesta a Pablo Martín Palermo

Palermo6

(Por Slosada)

Sr. Palermo:

Voy a comenzar por explicarle que La Ruta del Escarabajo es una comunidad de aficionados al ciclismo. No pretendemos ser periodistas, pero sabemos que con los medios electrónicos, esas diferencias se están borrando. Lo que nos diferencia del resto de aficionados es que hacemos la tarea, muchos de nosotros sí leemos varios medios en diferentes idiomas antes de formarnos una opinión, que puede ser subjetiva pues, al fin y al cabo, somos aficionados. De lo que puede estar seguro es que nosotros no tragamos entero, por eso le exigimos a los periodistas una mínima rigurosidad en la información… Y respetamos el derecho a las opiniones así como pedimos el mínimo respeto por las nuestras.

Los trinos de la discordia

Los trinos de la discordia

Paso a contestarle la pregunta que formuló en varias redes sociales: El ciclismo empezó para algunos de nosotros en las grandes batallas en la Vuelta a Colombia con Buitrago, Medina, Hoyos, Niño o Cochise… No me tocó a mí pero me cuentan los mayores que eso era una “guerra” regional, que las llegadas en cada ciudad eran tan concurridas como los Campos Eliseos y que algunas subidas también tenían afluencia de público. Para mí el ciclismo empezó al principio de los 80s cuando nos sacaban del colegio para ver la llegada en el Colmena de la carrera 70 en Medellín, con las primeras incursiones en Europa con Flórez, Patrocinio, “Condorito”, el “Negro” y “Pacho”, y obvio que se extendió a Parra, Herrera, Vargas, etc.

Acá tuvimos un lapso donde el cubrimiento y el apoyo se desvanecieron, dejando a Rincón, Mejía, Botero, González, como anónimos.  Para algunos más jóvenes, el ciclismo es una novedad con Quintana, a veces olvidando a Urán, Henao o Betancur.

Todo esto nos lleva a analizar el hiatus que tuvo el ciclismo colombiano en las dos décadas pasadas que, curiosamente, coincide con el dóping sanguíneo. No voy a pretender que todos los corredores colombianos sean o fueron limpios, solo que es claro que las ventajas de crecer, vivir y entrenar en la montaña, y de tener un peso corporal menor, desaparecieron, y las alternativas químicas ofrecían una mejora insignificante para los escarabajos.

Obviamente estamos en contra del dopaje, incluso si es de uno de los nuestros, pero es necesario aclarar que nuestras posisciones frente al tema (las de los usuarios que participamos en La Ruta del Escarabajo) tienen diferentes tonalidades: hay foristas que descubren una jeringa en la forma de una bicicleta, el perfil de una etapa es el gancho donde se cuelga una bolsa de suero y los resultados de cada carrera solo se pueden explicar en un laboratorio. Otros pensamos que el pelotón hoy en día es comparativamente más limpio y que hay resultados más auténticos, pero sabemos que hay algo oscuro que sigue ocurriendo en todas partes, pero que en Latinoamérica está fuera de todas proporciones.

Es bienvenido a darse una pasada para ver que nuestro foro contiene mucho más que opiniones de dóping, que nuestro blog tiene más artículos que los de la categoría “El lado oscuro del ciclismo”.

Así pues, a título personal, le reconozco todo el derecho del mundo de utilizar su medio electrónico para hacer un homenaje a Pantani, Armstrong o cualquiera, y que igual, usted puede censurar en su propio medio a quien lo controvierta. Lo que, quizá, debe aceptar es que su labor periodística es pública por antonomasia y como tal puede y debe ser sujeta a la crítica, y el debate puede ser con usted, en su espacio y con sus reglas, o simplemente en otros espacios, donde usted tenga menos control para defender su punto de vista.

Muchos de los que participan en La Ruta del Escarabajo también leen Ciclismo Internacional.¿Contamos con Ud, Pablo, para debatir sobre ciclismo y en especial sobre sus artículos?