Blog de ciclismo colombiano | La Ruta del Escarabajo
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No les cuelguen el oro

Henao

Por: Carlos A. Duarte

 

Se acercan los Juegos Olímpicos y la atención de todo el mundo se centra en el Sur global, a la espera de las gestas que harán presencia en un escenario realmente universal. Colombia no es la excepción. Diferentes deportistas a quienes valoramos como “medallas fijas” sostienen en sus hombros una responsabilidad enorme: que nadie se las arrebate. Los escarabajos no son la excepción, y por eso hoy quiero quitarles esa medalla que muchos ya les colgaron.

Que el recorrido tiene una subida siniestra de 8,9 Km al 6,8% de desnivel, que se asciende tres veces, que ningún otro país cuenta con tan buenos escaladores como los nuestros, que varios de ellos vienen de hacer competencias brutales: Chaves segundo en el Giro, López campeón de la “Cuarta grande”, “mijito” que nunca falla, Pantano que causó delirios ante el aburrido Tour de Nairo, y Henao el mejor gregario de Froome en la reciente Grand Boucle.

Rio2016

Estas –perdón por recordarlo– se parecen a las cuentas alegres que hacían los británicos con Cavendish en Londres 2012, y vean lo que pasó: un circuito completamente plano y llegó a más de 2 minutos del oro, y eso que el mismísimo ganador del Tour de Francia, el mejor ciclista de 2012, tiró el lote hasta arribar completamente roto a meta. Allí había una banda militar, muy bien vestida y presta a tocar God save the queen, a quien se le aguó la fiesta. Así bien, pese a que este circuito olímpico es el más fuerte de las pruebas ciclistas que se corren por países desde el Mundial de Duitama y la dura subida de El Cogollo, como valoró Rigoberto Urán, no es garantía de medalla para los colombianos.

También se olvida que pese a tener que escalar tres veces la pared de Vista Chinesa, hay aún que recorrer 26 kilómetros a meta, 20 de ellos completamente planos. Quienes apuestan porque Esteban Chaves y Miguel Ángel López tiren del grupo en la montaña como si no hubiera un mañana, como si la paz de Colombia dependiera de ellos, deben recordar que muy seguramente Jarlinson Pantano, el mejor bajador de nuestras tierras desde el retiro de Santiago Botero, se quedaría cortado. Y atacar y responder a los ataques propios –es tan absurdo como escribirlo– espero que no esté en los planes de Carlos Mario Jaramillo. Además, los critériums post tour que ha corrido Pantano –que no son más que circos de pueblos europeos– no son la mejor preparación.

Uran

Otra que victoria que se fue. Foto tomada de roadcyclinguk.com

Rigoberto Urán es sin dudas el mejor corredor colombiano para pruebas ciclistas de un día. Va para sus terceros Juegos Olímpicos, y aunque no es su mejor año, el ser el único colombiano en tocar el podio en un monumento del ciclismo y no tener a su lado en la selección a Nairo Quintana le da los galones suficientes para ser el capo de escuadra. Sin embargo, no corre con la misma libertad de Londres en 2012, y sus malogrados embalajes –incluyendo con el que entregó el oro con Vinokurov y la etapa perdida con Warren Barguil en la Vuelta a España de 2013– hacen que no sea una carta segura. Serviría más a la selección nacional que Rigoberto trabajase para un compañero, que apostar por ser bimedallista olímpico.

Así, queda Sergio Henao, a mi juicio la principal baza de Colombia. Él perfectamente puede aguantar los arreones de Chávez y López, y también es capaz, si las circunstancias de competencia lo ameritan, de seleccionar la carrera en la escalada. Desde luego Henao es el menos laureado de nuestros ciclistas, pero ello es una seña común de los dos últimos campeones olímpicos de ciclismo en ruta.

España

La poderosa selección española de ciclismo en las olimpiadas de 2008.Foto tomada de el país

En Beijing 2008 Samuel Sánchez languidecía en la poderosa selección española: el equipo restaba conformado por Alberto Contador (Ganador del Giro de 2008 y quien semanas después se convertiría en el ciclista más joven en ganar las tres grandes vueltas), Carlos Sastre (flameante ganador del Tour de Francia de 2008), Óscar Freire (uno de los mejores clasicómanos de la década pasada) y Valverde (el mejor del mundo para llegadas que pican hacia arriba). Alexander Vinokurov, por su parte, solo era un tipo duro que en Londres 2012 corría la última jornada de su vida y que había decidido seguir compitiendo en 2012 porque el Astana necesitaba sus puntos UCI para mantener la categoría ProTour.

El circuito olímpico es una prueba de 256 kilómetros, y están inscritos cerca de 140 ciclistas (en las clásicas World Tour corren más de 200). Los equipos más numerosos están conformados por sólo cinco pedalistas (cuando lo común es que sean 9). No es una carrera similar a las que los ciclistas profesionales están acostumbrados a correr a lo largo del año. Muchos de los inscritos ni siquiera corren en Europa, lo que endurecerá más una distancia en la que difícilmente un equipo pueda apostar por controlar un hipotético lote. Al final ganará no el hombre más rápido, sino el más fuerte.

Henao

Sergio Henao, una apuesta para Colombia. Foto de Colprensa

Se espera que las medallas se las juegue un grupo muy reducido, y allí en Parque Flamengo la buena forma de Henao que le dejó el Tour unido a su don natural capaz de romper la medición de watts de potencia pueden llevarlo a la cima olímpica. Pero por favor, no le cuelguen una medalla. Igual podría relatar la táctica que podrían seguir otros corredores para ganar una medalla.