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Omar Mendoza, un escarabajo con aires europeos

Foto: Fan Page Movistar Team Continental

 

Foto: Fan Page Movistar Team América

Por: Eddy Jácome

@eddyjacome

Al cierre de la temporada, específicamente en la segunda gran cita del calendario local (Clásico RCN), apareció una novedad en la cansina monotonía que consume el ciclismo en Colombia. Omar Mendoza, 1.83 mts y 72 kgs cuando está en forma, un ciclista que se defiende en la escalada y ataca en el descenso, la media montaña o el llano. También podríamos contar la contrarreloj como uno de sus fuertes pero infortunadamente en las grandes citas las pruebas de este tipo con recorridos para especialistas prácticamente no existen. En conclusión un corredor con perfil vueltómano más de allá que de acá.

Bienvenido a La Ruta Del Escarabajo, Omar. Comencemos hablando de sus inicios ¿cómo llega el ciclismo a su vida?

Mi hermano mayor era aficionado en el pueblo, el me invitaba a montar con otros familiares y de ahí me enganche a participar en competencias en Lejanías. La primera persona que me asesoró fue René Ramos (habitante de la zona) quien me llevó a participar en competencias de ciclomontañismo como la Copa Meta en Villavicencio. Es en los campeonatos nacionales de esta especialidad que conozco a Argemiro Florez, a quien le debo mucho de lo que soy ahora por su manera de llevar a los corredores.

¿En qué momento se convierte en un ciclista de ruta?

En el primer año de Sub-23, una vez terminado el colegio, me decido por la ruta de lleno porque hasta ese momento era un ciclomontañista que de vez en cuando participaba en chequeos de ruta.

¿Cuándo llega ese primer salto de calidad?

Participé en 3 Vueltas a la Juventud, para la última de éstas (en 2011) venía de una exhaustiva preparación en la casa de Juan Mauricio Soler todo el fin de año y había logrado una forma muy buena, con un peso ideal. Quizá podría haber hecho algo mejor en esa edición pero era la primera vez que estaba a ese nivel y no me tenía confianza para atacar a los mejores (Al final fue octavo  en la general final).

Viene entonces el salto a Movistar y el profesionalismo ¿Cómo ha sido ese proceso para llegar a este punto?

Desde el primer año he estado mejorando, tal vez en un inicio pensé que sería una evolución más rápida pero luego entendí que lo estaba haciendo mejor. Con el tiempo he aprendido a prepararme mejor y eso me hace sentir optimista. Quizá no había brillado mucho antes porque mis condiciones no son de escalador puro y eso me daba una posición que no era la de líder de equipo. La contrarreloj, a pesar de ser de mi agrado nunca las he preparado correctamente, para el Clásico fue la primera vez que tuve la bicicleta para entrenar.

Después todo este proceso ¿cómo se definiría como ciclista?

En un inicio pensaba en enfocarme en algo, era un buen pasista y croner, luego vi que podía subir decentemente, que en las grandes citas era top 15 a la hora de escalar así que he optado por ser un corredor completo para pelear las grandes carreras.

Para La Ruta Del Escarabajo usted es uno de esos ciclistas que se ven seriamente afectados por el desequilibrio de los recorridos en el ciclismo local, el cual favorece a los escaladores puros. En su opinión ¿qué tipo contrarreloj deberían incluir las grandes pruebas colombianas?

Me parece que lo ideal debería estar rondando los 30 kms llanos en caso de nuestras vueltas. Esto nos acercaría mucho a la manera de competir en Europa, porque acá se acostumbra a hacer cronos llanas muy cortas (o incluso no hacerlas) y además hacer crono-escaladas muy fuertes que claramente nos perjudican a los que no somos escaladores.

Teniendo en cuenta estas condiciones ¿cómo ve su futuro a mediano plazo? ¿a dónde le gustaría ir?

Mi sueño es estar en Europa. Tuve propuestas en este cierre de temporada pero prioricé el estar en Pro Continetal o World Tour y al no recibir algo concreto de este nivel decidí continuar un año más en Movistar que además para 2016 tiene planificado competir dos meses en Italia inicialmente. Hemos conversado con Libardo Leyton y el objetivo es prepararme muy bien para esta gira en el extranjero.

La historia detrás de su victoria en el Clásico RCN

 

Nos llama mucho la atención el desarrollo táctico de las etapas clave. Comencemos con la llegada a Santuario ¿cuál fue la estrategia llevada a cabo ese día?

El planteamiento inicial era que Oscar Solíz era la primera espada y yo la segunda. Los dos llegábamos en muy buena condición, era una etapa larga pero conocida para mí. En el inicio se da un corte grande de 58 corredores en el cual no pudimos entrar, cuando notamos que estaban tomando mucha diferencia hablamos con Libardo y decidimos realizar ataques sucesivos hasta que alguno pudiera lograr distancia; una vez pude tomar ventaja comenzó una travesía para poder enlazar con ese grupo de punta. En total recibí ayuda de 6 corredores (4 de Movistar y 2 del equipo del Meta), el primero fue Talero que hace poco había atacado del grupo en el que yo iba y luego los demás vinieron del grupo de punta en escalera por órdenes expresas de sus técnicos. En el final de Alto Bonito sufrí un poco pero logré tomar las diferencias suficientes para ser líder.

El segundo momento clave para definir la carrera llega en La Línea y su travesía épica hasta Ibagué ¿Qué ocurrió allí?

De antemano sabía que sería un duro para mí, esa vertiente de la subida es la que más me cuesta. En el planteamiento tenía algo de tranquilidad porque con Oscar teníamos una doble baza y los escaladores puros estaban a casi 3 minutos. Recuerdo que el Orgullo seleccionó pronto para preparar el ataque de Ortega, opté por subir a ritmo sin marcar los cambios de velocidad de los escaladores. Cuando llegué a la cima sabía por las referencias dadas que podía recuperarme así que me preparé para ello, comida y agua antes de comenzar el descenso que normalmente se me da bien. Fue muy importante que luego Sevilla me alcanzara puesto que es un corredor muy bueno para lo que restaba en la etapa, con el colaboré hasta conectar con un grupo en el que marchaban los hombres del Orgullo resultando un grupeto con intereses comunes para perseguir. Me parece que la clave fue mi cabeza fría, conocer de antemano lo que podría suceder y saber cómo remediarlo, en ningún momento entré en pánico.

Su visión sobre el problema del doping en Colombia

 

¿Cómo ve el sistema antidoping en el ciclismo local?

El rumor fuerte es que los controles son insuficientes. En mi concepto deberían ser mucho más rigurosos.

¿Cuántos días de competencia tuvo este año?

Aproximadamente 60 días.

¿Cuántos controles le han hecho en esos 60 días de competencia?

No estoy seguro de la cantidad exacta. Antes de Vuelta a Colombia uno o dos controles, luego en Vuelta a Santander cuando gané la contrarreloj, en Vuelta a Boyacá en la cual hice podio final y en el Clásico RCN después de ponerme de líder me hacían controles a diario.

¿Y de estos cuántos fueron controles de muestra de sangre?

Todos fueron de orina, de hecho nunca en mi carrera me han hecho una control antidoping sanguíneo.

Preocupante ¿no?

Bastante. Pienso que hace falta mucho en este aspecto, controles fuera de competencia, en general hace falta trabajo por parte de la federación porque esto afecta mucho a nuestro ciclismo. En mi caso después de ganar el Clásico y al tratar de encontrar hueco en Europa pues se notaba en ellos un tono de duda sobre mis reales condiciones debido a esta mala fama que tenemos. En el pelotón hay demasiados rumores sobre ciclistas mayores y el uso de sustancias prohibidas, todo esto hace daño y desprestigia a nuestro ciclismo.

De Omar se espera mucho, pero sobre todo se espera que a corto plazo sea fichado por un equipo europeo y pueda competir en recorridos que se adaptan mucho más a sus cualidades. De continuar su carrera prolongadamente en Colombia corre el peligro de pasar casi desapercibido como corredor “favorito”, teniendo en cuenta la costumbre clásica de apostar todo por los escaladores a nivel local.