Blog de ciclismo colombiano | La Ruta del Escarabajo
Síganos en redes sociales

¿Quién hace las altimetrías en la Federación?

altimetrias

El año pasado publicamos un artículo quejándonos por la mala calidad de las altimetrías que presentaba La Federación para la vuelta a Colombia.  Este año volvemos a publicar el artículo tras conocer las altímetrías oficiales (Pueden Consultarse Aquí) y notar el desdén con el que se siguen presentando.  Como ejemplo, el impresionante perfil de “Etapa Reina” que tiene la ondulada etapa Nobsa – Cota.  Tierra Negra y Sisga parecen dibujados como si fueran el Mortirolo.

_____________

¿Quién hace las altimetrías en la Federación?

(Por El Forastero)

Ahora que estamos disfrutando del Tour y de su excelente transmisión, quedan en evidencia (aún más) los desastres y las chapuzas de la Federación.  Entre tantas que hay, nos fijaremos en las altimetrías, porque están tan hechas a las patadas que no nos cabe en la cabeza.

 
Después de ver las altimetrías de la vuelta a Colombia, y compararlas con las que estamos viendo en el tour, surgen dos hipótesis:
 
1. En la Federación piensan que quienes seguimos la Vuelta a Colombia no vemos ninguna prueba internacional por televisión, y  piensan que no nos daremos cuenta de sus errores.
 
2. En la propia Federación nadie ve al menos una prueba internacional para que sepa cómo se hacen las cosas bien.  No digamos ya conocer las herramientas informáticas para hacer altimetrías

Tomemos como ejemplo la altimetría que la Federación publicó de la etapa que llegó a Pasto.  Solo viendo el gráfico (el azul), podríamos suponer que después del último puerto de montaña habría un breve descenso y luego un largo trayecto plano que equivale al 30% del recorrido total 


(unos 30km aproximadamente), y nada más ajeno a la realidad.  El descenso es de 12km y el final plano es de solo 3km.  Al inicio puede verse cómo el espacio destinado a los primeros 9 km es cuatro veces más grande que el dedicado a los 20 km comprendidos entre el 24,2 y el 44,6  ¿Cómo hicieron esa gráfica?  Como dicen nuestros amigos de Altimetrías de Colombia en su muy juicioso análisis (de donde tomamos la segunda gráfica, que representa la misma etapa mucho  más fiel a la realidad): Dan ganas de llorar.

 
Ahora, además de que el gráfico no corresponde para nada con la realidad, está también el componente estético del archivo entregado.  Eso parece una tarea mal hecha por un estudiante perezoso de un mal colegio.  ¿Qué nos muestran las buenas transmisiones?
 
El Giro de Italia nos muestra no solo una correcta distribución de los kilómetros en el eje x, sino también la relación de las localidades, pueblos y lugares importantes, con su respectiva altitud sobre el nivel del mar.  Además de ello, estéticamente está bien hecha, varían tamaños de fuente, hay bonitos íconos para los premios de montaña, la salida, la llegada, las metas volantes y las zonas de avituallamiento. Tiene también un coloreado que ayuda a completar una imagen bien construida.
 
Lo mismo puede observarse en las altimetrías presentadas para el presente tour de Francia:  Correcta representación gráfica, señalización de puntos importantes con su respectiva altitud, estéticamente diagramado, y con la ventaja de dar información útil acerca de la longitud y pendiente media de cada puerto de montaña.
 
Pero no se necesita estar en las mejores carreras del mundo para hacer las cosas bien hechas, y la prueba viviente de ello es cualquiera de las altímetrías hechas por Asier Bilbao y Gustavo Duncan en su blog Altimetrías de Colombia.  Una muy buena presentación gráfica, con información adicional muy precisa,  acorde a la intención del blog, señalando el punto exacto de ubicación de las rampas más inclinadas, información de desnivel total, pendiente media y coeficiente APM.  Quienes hemos salido a hacer algunas travesías en ruta confiamos plenamente en las altimetrías de este blog, y jamás confiaríamos en las que publica la federación
 
Por eso es que estamos tan seguros de afirmar que quien hace las altimetrías en la federación simplemente no sabe cómo se hacen (y no quiere aprender), y que tampoco saben las personas que deben revisar su trabajo, las que autorizan su publicación y los que aparecen en la prensa a mostrar esos esperpentos.